Viajes

Las 10 mejores aventuras en el Mediterráneo

Lleve sus viajes por el Mediterráneo al siguiente nivel con nuestras selecciones de las mejores diez aventuras para experimentar a lo largo de sus orillas, y más allá. Jueves, 21 Diciembre

Por Ben Welsh, Corbis

Recorrer el Tour de Francia
El principal evento de ciclismo de larga distancia del mundo es solo para profesionales, pero no hay nada que le impida disfrutar de algunas de las mejores rutas en bicicleta del mundo siguiendo el recorrido del Tour de Francia que cambia anualmente, desde vertiginosos pasos de montaña hasta los encantos de la soleada costa mediterránea francesa. Muchos proveedores brindan apoyo logístico para los ciclistas que quieren pedalear una parte o incluso la totalidad de las legendarias etapas de “Le Tour”, y algunos paquetes turísticos combinan paseos con acceso VIP como espectador a la verdadera carrera. Las opciones de ciclismo independientes abundan gracias a las encantadoras comunidades y los cordiales lugareños a lo largo de la Riviera Francesa.

Windsurf en Turquía
Las hermosas costas de Turquía y sus aguas cristalinas atraen a legiones de visitantes cada año, pero quienes buscan los mejores vientos suelen descender hasta un pintoresco pueblo pesquero llamado Alacati. Entre mayo y octubre los vientos del norte soplan de forma regular aquí en la bahía de color turquesa de la península de Cesme. Los competidores de la Professional Windsurfers Association realizan eventos de la Copa Mundial en Alacati, que le da a la ciudad un ambiente festivo, aunque este lugar puede ser más adecuado para principiantes, y hay una gran cantidad de escuelas de surf.

Sumérjase en el clásico pasado de Alejandría
Pocas zambullidas pueden igualar a las de los tesoros hundidos que se ofrecen en la antigua Alejandría, Egipto, un atisbo de las antiguas civilizaciones, desde los faraones hasta los romanos. Sitios como la ciudad hundida de Cleopatra, en lo que actualmente es el puerto, permiten a los buzos explorar estatuas, ánforas, columnas e incluso edificios antiguos. Los restos de naufragios en la región van desde la antigüedad hasta la Segunda Guerra Mundial. Si bien algunos buceos son “solo para expertos” y la visibilidad puede ser un problema, hasta los principiantes pueden mojarse los pies en este rincón acuático del mundo antiguo.

Esquí en Abruzos
La diversión bajo el sol del Mediterráneo no tiene por qué incluir siempre arena y surf, y los deportes de nieve también prosperan lejos de las olas. La región de los Abruzos, con su larga costa del Adriático, ofrece excelente esquí, una nieve sorprendentemente confiable y pintorescos pueblos repletos de restaurantes. Los visitantes de la zona comparten pistas como Roccaraso y Campo Felice con muchos más italianos que turistas, que por lo general se sienten atraídos por las estaciones más famosas de los Alpes del norte. De hecho, la mayor parte de Abruzos refleja un sector más tranquilo de Italia, un regreso rústico a una época anterior que también se ve reflejada en los precios mucho menores.

Kitesurf en Tarifa, España
El punto más sureño de Europa se encuentra en el estrecho de Gibraltar, lugar que atrae a los practicantes de kitesurf a su docena de playas bien ubicadas para disfrutar de los vientos que soplan a través del estrecho. Una amplia selección de escuelas puede ayudar hasta los principiantes de este deporte a ponerse en marcha en un tiempo relativamente corto. Si el viento cesa, los viajeros pueden escapar de Europa a través de un catamarán rápido que llega a Tánger, Marruecos, en menos de una hora.

Caminar por el Atlas
Para los europeos y norteamericanos, las excursiones en la cordillera del Atlas ofrecen un paisaje impresionante combinado con una aventura cultural más afín a las caminatas por el Himalaya en Asia que a las comunidades montañosas más familiares de la costa norte del Mediterráneo. Las espectaculares montañas del norte de África son el hogar de la vibrante cultura de los bereberes, un pueblo nativo de mentalidad independiente que huyó a las montañas durante las antiguas invasiones árabes. Actualmente, los bereberes reciben a los caminantes cansados con su famoso té de menta.

Navegar por las islas griegas
El Mediterráneo es el paraíso de los marineros, con posibles rutas tan ilimitadas como los encantadores ancladeros a lo largo de estas costas soleadas llenas de historia. Cruzar entre las miles de islas griegas permite a los navegantes crear un crucero particular que se adapte a sus propios gustos y tiempos, desde los tesoros arqueológicos de Delos hasta los viñedos de Santorini. Los cruceros comerciales de todo tamaño, duración y temática (desde civilizaciones antiguas hasta buceo) se encuentran disponibles para aquellos que prefieren que otro tome el timón.

Kayak de mar en Croacia
Los puertos encantadores y antiguos salpican las impresionantes costas e islas de Croacia, que no se quedan atrás respecto de ninguna otra costa del Mediterráneo, y su costado más salvaje se puede encontrar en el Parque Nacional de Kornati, donde los campistas pueden acampar en islas que los pastores usaron durante 2000 años. Remar por las aguas casi inimaginablemente azules de las costas de Croacia conduce a los visitantes a través de un delicioso laberinto de más de 1200 islas. Unas 70 de ellas están habitadas, y al igual que las comunidades de Croacia continental, su cultura refleja la ubicación fascinante del país entre Europa Central y los Balcanes.

Mojarse en Eslovenia
El río Soca es una impresionante línea de agua verde esmeralda que se levanta en los majestuosos Alpes Julianos de Eslovenia y pasa por la legendaria montaña de Triglav antes de desembocar en el mar Adriático a través de la frontera italiana. Los balseros y navegantes pueden surcar felizmente el cauce del Soca, pero el valle del río también brinda acceso a uno de los mejores lugares para practicar el descenso de cañones en barrancas como Sušec, Fratarca y Mlinarica. Estos cañones húmedos y salvajes invitan a los turistas bien equipados a saltar, nadar y deslizarse a través de un paisaje montañoso idílico de pozos y cascadas.

Escalar en Córcega
La soleada Córcega es conocida como “la montaña del mar”, y esta isla francesa con espíritu independiente reafirma esa presunción con un paisaje privilegiado para escalar los audaces precipicios rocosos por el famoso sendero GR20 e incluso escalar en hielo, todo a no más de media hora de las cálidas aguas que bañan las costas de la isla. De hecho, los buceadores solistas de aguas profundas prueban regularmente su temple en acantilados donde saltar significa una inmersión en las profundidades salobres del mar. Más de 50 cumbres de Córcega superan los 2000 metros. La belleza natural de sus cumbres y la gran diversidad de ascensos en un lugar tan pequeño, califican a la isla como una especie de tesoro escondido de la escalada... por el momento.

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