El reciclaje de plásticos se desmorona. ¿Cómo solucionarlo?

En 2016, China importó dos tercios de los desechos plásticos del mundo. Por eso, cuando el país dejó de comprar los plásticos desechados del mundo, generó inestabilidad en los mercados. Pero también creó una oportunidad.Tuesday, June 26, 2018

Por LAURA PARKER y KENNEDY ELLIOTT
Aquí, el plástico se embala para el reciclaje. La mayor parte de este material había sido enviado a China en años anteriores, antes de una medida drástica reciente.

Esta historia forma parte de "¿Planeta o Plástico?"—nuestra iniciativa plurianual para crear conciencia sobre la crisis global de residuos plásticos. Aprende qué puedes hacer para reducir el uso de plásticos desechables, y asumir también el compromiso de cuidar el planeta.

Durante más de 25 años, los países ricos enviaron su basura plástica a países asiáticos más pobres, muchos de los cuales son naciones en vías de desarrollo que no tienen la capacidad para manejar estos desechos.

Solamente China absorbió la mayor parte: el 45 por ciento de las importaciones de desechos plásticos del mundo. Luego, a principios de este año, se negó a aceptar más, al alegar inquietudes locales relacionadas con el medioambiente. La decisión de China generó inestabilidad en la industria del reciclaje, dado que los países se pelearon por encontrar nuevos compradores.

El retiro de China como repositorio de desechos plásticos del mundo también dio la sensación de que todo ese plástico desechable que concienzudamente se pone en el contenedor de reciclaje financiado por contribuyentes realmente se reciclaba. Resultaba menos costoso aplastar el plástico no deseado en pacas y enviarlo a los océanos que transportarlo internamente por tren o camión. Ahora, con las puertas cerradas de China, es probable que gran parte de ese plástico reciclado termine en el basurero local. La nueva política de China podría desviar tanto como 111 millones de toneladas métricas de desechos plásticos para 2030.

El reciclaje de plásticos ha tenido altibajos como cualquier empresa. En la siguiente etapa del reciclaje de plásticos, en general, el material se tritura.

Esa deprimente estadística es un hallazgo clave en un nuevo estudio publicado el miércoles en Science Advances, que evalúa el impacto de la basura plástica que se traslada por el mundo, y cuál podría ser el futuro del reciclaje ahora que China ha trazado nuevamente el mapa. Las autoras del estudio también convocan a países más ricos que exportaban basura plástica a volver a establecer y expandir los mercados del reciclaje a nivel interno y a enfrentar el hecho de que los métodos actuales de reciclaje de plásticos no son sustentables, dada la cantidad de desechos plásticos que se genera por año.

“Creo que posiblemente primera sea difícil para luego convertirse en más fácil”, indica Jenna Jambeck, una profesora ingeniera de la Universidad de Georgia y exploradora de National Geographic, quien es coautora del nuevo estudio. “Simplemente toma tiempo. Tomará tiempo desarrollar y expandir los sistemas y mercados nacionales, y cambiar el diseño de los productos”.

Jambeck agrega: “El sistema de reciclaje en los Estados Unidos ha sido particularmente desafiante y, en general, económicamente menos viable durante algún tiempo”.

Desafiando la economía

El reciclaje del plástico siempre ha dado una imagen complicada y poco inspiradora. Es un desafío reciclar gracias a la variedad de aditivos y combinaciones utilizados para fabricar lo que las autoras del estudio describen como una “multitud de productos”. Solo el nueve por ciento del plástico producido a nivel mundial se recicla. El remanente termina en basureros o incineradores, o flotando libremente y contaminando así el medioambiente. Desde 1992, dado que los países más ricos enviaban el plástico reciclado a China y a otras naciones asiáticas en vías de desarrollo, esta nueva industria de exportación-importación de la basura plástica creció en un 800 por ciento.

Solo en 2016, la mitad de todos los desechos plásticos para reciclaje fue exportada por 123 países, y China aceptó la mayoría de la basura de 43 países. Para entender cómo el cambio de política de China afecta al mundo, ten en cuenta lo siguiente: desde 1992, China ha importado 106 millones de toneladas métricas de desechos plásticos o el 45 por ciento de todos los desechos plásticos.

Según el estudio, de los plásticos exportados, el 89 por ciento está compuesto por los envoltorios de alimentos desechables. Los Estados Unidos son el exportador líder de PVC (policloruro de vinilo). Alemania es el exportador líder de PE (polietileno), y Japón es el exportador líder de PS (poliestireno).

“Las importaciones de basura plástica se encuentran en aumento en Vietnam, Indonesia, Malasia y Tailandia. Pero ninguno de estos países tiene la capacidad de compra de China”, menciona Ted Siegler, un economista de recursos de Vermont que se especializa en ayudar a los países en vías de desarrollo a elaborar sistemas de recolección de residuos, pero no participó en el nuevo estudio.

“La basura no se apilará en la calle, pero el reciclaje se reducirá y se ejercerá más presión sobre las compañías de los Estados Unidos para que compren más plástico reciclado para sus productos”, señala Siegler.

Muchas ciudades de los Estados Unidos han estado enviando sus plásticos, que alguna vez fueron exportables, a basureros, mientras que otras aún encuentran mercados para sus plásticos reciclados, a pesar de que son menos lucrativos. Las tasas del reciclaje están aumentando. El sitio web Wastedive, que lleva un registro de la industria de la basura, ha compilado una lista integrada por 50 estados sobre cómo la prohibición de China ha afectado al país.

En 2015, Jambeck publicó el primer contador mundial integral de basura plástica, que llegó a la conclusión de que, cada año, entre 4 y 12 millones de toneladas métricas de plástico se escabulle por las costas y llega a los océanos. Este nuevo estudio, del que fue coautora con Amy Brooks, una estudiante doctoral de la Universidad de Georgia, sugiere que la medida de China podría obligar al mundo a plantear "medidas e ideas mundiales osadas" para desechar de manera más realista un material que ha acumulado más basura que cualquier otro.

“El crecimiento histórico de la producción ha superado a casi todos los materiales manufacturados”, indican las autoras, quienes agregan: “A pesar de que el uso del plástico se ha expandido rápidamente, se ha dedicado poco tiempo a pensar en el impacto en los sistemas de manejo de residuos sólidos, que ha tenido que reaccionar ante la entrada de materiales nuevos y variables que ingresaron a la corriente de residuos sólidos”.

¿Son los desechos una oportunidad?

¿Cómo terminó China siendo el mayor comprador de basura plástica del mundo? En la década de 1990, a medida que China se transformaba en el fabricante líder del mundo, comenzó a comprar plásticos reciclados de los Estados Unidos, algunos países de Europa, Japón y otros países. Desarrolló la capacidad para procesar dicho material en bienes. Pero gran parte de dichos desechos era de mala calidad y se sumó a los crecientes problemas de salud y mediomabientales de China.

Además, el estudio concluye que China queda sin sistemas de manejo de desechos completamente desarrollados. Aproximadamente de 1,3 a 1,5 millones de toneladas métricas ingresan a los océanos desde la costa de China. Entre 2010 y 2016, los desechos plásticos importados a China sumaron un adicional del 10 al 13 por ciento a los desechos internos del país, lo cual aumentó las dificultades de China para manejar su basura.

Dado que China cambió para abordar sus problemas medioambientales en aumento, el año pasado anunció que dejaría de comprar 24 tipos de desechos, incluidos los plásticos reciclados.

Las autoras del estudio ven el cambio de China como una “oportunidad” para que otros países creen mejores sistemas de reciclaje. En los Estados Unidos, por ejemplo, la presentación del reciclaje de “una sola corriente”, que combina papel, metal, vidrio y plástico, que serán clasificados por un centro de reciclaje, generó más reciclables, que son menos puros y menos costosos.

“El reciclaje de una sola corriente nos brindó más cantidad, pero menos calidad y ha hecho que las operaciones de reciclaje, en general, sean menos viables a nivel económico, durante un tiempo”, menciona Jambeck.

“Estas complicaciones no deberían desalentar la reestructuración de la industria del reciclaje”, señala Jambeck. El nuevo diseño de los productos plásticos que tiene en cuenta lo que les sucede a estos productos al final de su vida también contribuirá para mejorar el reciclaje. La falta de elaboración de programas nacionales de reciclaje que sean eficaces solo aumenta la motivación a usar menos plástico en total.

La Convención de Basilea, el tratado internacional que controla el movimiento de los desechos peligrosos y su eliminación, podría implementarse. “Si los desechos plásticos fueran categorizados como desechos que requieran una consideración especial, las exportaciones podrían regularse”, afirman Jambeck y Brooks. También sugieren que los importadores graven los desechos plásticos para generar los fondos suficientes a fin de construir una sólida infraestructura de manejo de desechos para controlarlos.

Y concluyen con una seria advertencia: “¿Dónde irán los desechos plásticos ahora? Sin nuevas estrategias de manejo e ideas osadas, las tasas de reciclaje actuales ya no se cumplirán, y las metas y los plazos ambiciosos para el futuro crecimiento del reciclaje serán imposibles de superar”.

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