Cómo hacer compost en casa y por qué es bueno para el medio ambiente

Descubre la ciencia detrás del reciclaje hogareño de los restos de comida y cómo esta práctica puede ayudar a reducir las emisiones de los vertederos.

Publicado 19 de abr. de 2022 14:08 GMT-3
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El compost es una mezcla de restos de comida y desechos de jardín, como hojas rastrilladas. Cuando se agrega al suelo, ayuda a las plantas a prosperar.

Fotografía de Severin Wohlleben, laif/Redux

Alrededor de un tercio de los alimentos producidos en todo el mundo se desperdicia y gran parte termina en vertederos, donde se convierte en una fuente de metano, un gas de efecto invernadero 25 veces más potente que el dióxido de carbono. Eliminar los residuos es la solución definitiva, pero siempre quedarán algunos. Para eso hay una solución que casi cualquiera puede hacer: el compostaje.

El compostaje convierte la basura en descomposición en un valioso mejorador del suelo que ayuda a las plantas a prosperar. Los agricultores lo llaman “oro negro”. 

Y ya sea creando abono en el patio o en una instalación comunitaria, los expertos dicen que esto reduce la basura y, en cierta medida, ayuda a combatir el cambio climático.

“No le tengas miedo. Es relativamente fácil. Se pueden cometer errores, pero de estos se aprende y se corrigen fácilmente”, aconseja Bob Rynk, autor principal de The Composting Handbook (“El manual del compost”, Elsevier, 2022) y profesor emérito del Colegio de Agricultura y Tecnología de la Universidad Estatal de Nueva York en Cobleskill (abreviado: SUNY Cobleskill, por sus siglas en inglés).

¿Qué sucede en una pila de compost?

Los alimentos se convierten en abono a través del arduo trabajo de pequeños microorganismos como bacterias, hongos y protozoos.

“Cuando tienes una pila de compost, te conviertes en un granjero de microbios. Estás manejando microbios”, dice Rhonda Sherman, experta en compostaje de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, Estados Unidos. Además, añadió: “¿Qué necesitan los microbios? Necesitan las mismas cosas que nosotros: aire, agua, alimento, cobijo".

A pequeña escala, en su patio trasero o vecindario, una pila de compost debe constar de tres cosas: restos de comida, agua y material leñoso seco, como recortes de jardín u hojas rastrilladas.

Los recortes de jardín se denominan con frecuencia “marrones” (o secos) y tienen un alto contenido de carbono. Los restos de comida se llaman “verdes” (o húmedos) y tienen un alto contenido de nitrógeno. Una pila de compost normalmente debe tener el doble de marrones que de verdes

Además de evitar que una pila de compost se convierta en un desastre, los marrones son más voluminosos y crean espacio para que el oxígeno se mueva por toda la pila. Ese oxígeno ayuda a los pequeños microbios a descomponer los desechos de alimentos a través de un proceso llamado digestión aeróbica.

En los vertederos, las pilas profundas de basura evitan que el oxígeno llegue a los alimentos y estos, en cambio, son descompuestos por microbios que pueden sobrevivir sin aire. La digestión anaeróbica practicada por esos microbios produce metano.

​​En contraste, a medida que los microbios aeróbicos descomponen los desechos, “primero, los compuestos azucarados más fáciles, y luego las proteínas y las grasas, y finalmente la fibra”, dice Rynk, “que emiten dióxido de carbono, que también es un gas de efecto invernadero, pero menos potente que el metano”.

Los microbios también emiten calor y en una pila grande y bien manejada ese calor puede alcanzar más de 54° C, suficiente para matar patógenos. 

El compost fresco que queda después de varios meses atraviesa un estado de descomposición más lento; es rico en microorganismos y nutrientes como nitrógeno, fósforo y potasio.

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¿Cómo hacer compost en casa?

En el hogar, se debe revolver o mezclar el compost periódicamente y mantenerlo húmedo. Ambos pasos acelerarán el proceso de descomposición. La agitación permite que el oxígeno llegue a todos los rincones y la humedad asegura la supervivencia de los microorganismos, que necesitan de ella para vivir.

De hecho, la razón más común por la que las pilas de compost en el patio trasero no tienen éxito es porque están demasiado secas. Pero, tenga cuidado de no ahogar la pila; agregar más verdes, que contienen humedad, puede ser suficiente. De lo contrario, rociar agua suavemente sobre el compost debería funcionar.

Hay que escurrir una esponja mojada y observar su textura ligeramente húmeda: “Así debería verse y sentirse su pila de abono”, dice Sherman. “Puedes ver que está húmedo, pero no está goteando por todas partes”, continuó.

Sherman dice que insta a las personas a mantener contenedores de abono de aproximadamente un metro de altura para que puedan acumular suficiente calor, pero que los mantengan a la sombra, donde no se sequen.

“La gente piensa que tiene que ponerlo al sol para que se caliente. ¡Eso es un mito! La acción de los microorganismos calienta los materiales en el contenedor”, asegura.

No todos los restos de comida se recomiendan para una pila de abono en el patio trasero. Los restos de frutas y verduras suelen ser seguros para tirar en el compostaje, pero es más probable que la carne o los productos lácteos sin comer generen hedor y atraigan plagas.

También contienen niveles más altos de grasa, que tardan más en descomponerse. Si bien no es raro ver roedores en un contenedor de abono, voltear la pila regularmente evita que se creen nidos y el abono se puede hacer de manera efectiva en contenedores cerrados.

La Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos elaboró una lista detallada de los artículos que no deben tirarse en una pila de compostaje, como los recortes de jardín tratados con pesticidas que podrían matar a los microorganismos.

El desperdicio de alimentos que se muestra aquí se recolectó de las residencias de Lyon, Francia, para luego ser procesado en una instalación comercial de compostaje. Al agregar la recolección de desechos de alimentos a los programas regulares de reciclaje y recolección de basura, las ciudades pueden reducir la cantidad total de basura que se envía a los vertederos.

Fotografía de Nicolas Liponne, Hans Lucas/Redux

Algunas ciudades ahora ofrecen contenedores de desechos de alimentos junto con los de basura y reciclaje. Los restos de comida recolectados a nivel de la ciudad generalmente van a un gran compostador industrial donde los artículos, a menudo, se trituran o cortan al llegar y se procesan a altas temperaturas.

El compostaje a este nivel puede hacerse en grandes pilas o en silos. Debido a que envían los desechos de alimentos a las instalaciones de compostaje industrial, los municipios tienden a aceptar una variedad más amplia de desechos de los que uno puede arrojar en su patio trasero y las regulaciones varían según la ciudad. 

Si no tiene un patio trasero, acceso a un servicio de residuos de alimentos administrado por la ciudad o simplemente se quiere evitar tener que meterse con una pila de compost, muchos jardines urbanos y mercados de agricultores aceptan compost.

Y si lo preocupante es el olor que genera mantener el abono en la cocina antes de moverlo a una pila de abono más grande, Sherman dice que poner los restos de comida en el congelador es “una jugada maestra”. Al congelar los restos, se genera una pausa en el proceso de descomposición y evita que se formen olores. 

¿Cómo hacer compost con lombrices?  

El compostaje con lombrices, o vermicompostaje, produce un mejorador del suelo aún más valioso. Los gusanos digieren los desechos y luego excretan un producto rico en nutrientes para las plantas.

Los investigadores también están descubriendo que los microorganismos vivos que se encuentran especialmente en el vermicompost pueden ayudar a proteger los cultivos de enfermedades comunes y reducir la necesidad de herbicidas y pesticidas. 

Sin embargo, aunque las lombrices de tierra a veces se encuentran naturalmente en el fondo de una pila de compost, no deben agregarse a un contenedor de compost grande y caliente en el patio trasero. 

Las lombrices de tierra no tienen pulmones y, en cambio, respiran a través de su piel, que debe permanecer húmeda para evitar que se sequen y mueran. Si bien un contenedor de compost debe estar húmedo, por lo general no lo está lo suficiente como para que sobrevivan las lombrices de tierra. 

En su lugar, dice Sherman, las lombrices deben guardarse en recipientes más pequeños, de menos de 60 centímetros de alto. Debido a que prosperan en espacios más pequeños, las lombrices de tierra se pueden mantener fácilmente en un contenedor cerrado debajo del fregadero de la cocina o en el balcón de un apartamento, lo que hace que el vermicompostaje sea una opción potencial para las personas que no tienen patios traseros.

¿Qué hacer con los envases de alimentos biodegradables o compostables?

Los productos etiquetados como “compostables” o “biodegradables”, como el material de embalaje, son cada vez más populares, pero están destinados a ser procesados ​​en una instalación de compostaje industrial.

Ian Jacobson, presidente de Eco-Products, un fabricante de productos compostables, dice que su compañía vendía 200 productos en 2010, pero ahora ofrece más de 450. Los envases contenedores etiquetados como compostables pueden ser de cualquier material, desde papel y bagazo (residuo) de la caña de azúcar hasta bioplástico, que es plástico hecho de plantas como el maíz.

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En los Estados Unidos, algunos de estos productos, pero no todos, están certificados por el Instituto de Productos Biodegradables (BPI, por sus siglas en inglés), el mayor certificador de compostables, que prueba los productos para garantizar que puedan procesarse en instalaciones comerciales.

Los recipientes de comida para llevar a menudo están hechos de papel compostable. Pero si “tiras esos recipientes en tu contenedor de compost, se va a quedar ahí”, dice Sherman. Triturar el recipiente en pedazos pequeños, de no más de cinco centímetros, les dará a los microbios una mejor oportunidad de descomponerlo. 

Incluso entonces, es posible que no se descomponga fácilmente. Si bien una pila de abono en el jardín bien manejada puede alcanzar altas temperaturas, las temperaturas más altas en una instalación industrial podrían descomponer el material de manera más efectiva.

Sherman también señala que los productos de papel compostable como el periódico o las toallas de papel pueden volverse blandos y compactados en una pila de compost, impidiendo la aireación.

Los envases de alimentos fabricados con bioplásticos no se pueden convertir en abono en un contenedor doméstico porque a menudo tienen fuertes enlaces poliméricos que solo se pueden descomponer en una instalación industrial.

Sin embargo, no todos los bioplásticos pueden ser procesados ​​por compostadores comerciales, porque algunos bioplásticos contienen aditivos químicos tóxicos para impermeabilizarlos o darles resistencia. 

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¿Cómo ayuda el compostaje al medio ambiente? 

En 2018, Estados Unidos produjo casi 300 millones de toneladas de basura, alrededor de 22,2 kilos por persona. Después de los productos de papel, los alimentos fueron la segunda categoría más alta de desechos, comprendiendo alrededor del 21% de lo que descartan los estadounidenses y aumentando el tamaño de los vertederos, que son, a su vez, la fuente del 34% de las emisiones de metano.

Cuando se realiza a gran escala, el compostaje puede reducir las emisiones. San Francisco, California, que estableció el compostaje obligatorio en toda la ciudad en 2009, ha podido desviar el 80% de sus desechos de los vertederos cada año, más de 2,5 millones de toneladas en total.

Una estimación del Consejo de Defensa de los Recursos Naturales de los Estados Unidos encuentra que las leyes de compostaje de San Francisco redujeron el equivalente a 90.000 toneladas métricas de dióxido de carbono cada año, una cantidad de emisiones que equivale a unos 20.000 vehículos de pasajeros.

Además de reducir las emisiones de los vertederos, el compost hace que el suelo sea más saludable. Cuando se coloca en capas sobre el suelo de un jardín o una granja, la materia orgánica que se encuentra en el compost mejora los suelos no saludables. También ayuda a unir las partículas del suelo y retiene más agua.

Un mejor suelo ayuda a apoyar el crecimiento de las plantas, lo que puede ayudar a reducir el carbono de la atmósfera. Un suelo más fuerte y rico en nutrientes también disminuye la necesidad de fertilizantes y pesticidas, que son contaminantes en sí mismos y, a menudo, se producen con prácticas mineras destructivas y con una alta huella de carbono.

De hecho, el único inconveniente del compostaje puede ser el “factor repugnante”.

En ese punto, Sherman llama a no preocuparse: “No es apestoso, no es asqueroso. Una vez a la semana voy al contenedor de compost de mi patio trasero. Tardo tres minutos en hacer compost. Realmente trato de animar a la gente. Intento decirles que es muy fácil de hacer”.

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