Estados Unidos: plantar árboles ayuda a combatir el cambio climático, pero se necesitan mil millones de plántulas más

Según los expertos, para lograr los objetivos de reforestación, Estados Unidos debe duplicar su producción de plántulas.

Publicado 10 de marzo de 2021 10:00 GMT-3
Un miembro del Servicio de Parques de EE. UU. muestra una plántula de pino de corteza ...

Un miembro del Servicio de Parques de EE. UU. muestra una plántula de pino de corteza blanca en el Parque Nacional Glacier, Montana. Para lograr los objetivos de reforestación en los Estados Unidos, los expertos afirman que, como mínimo, se debería duplicar la producción de estas plántulas.

Fotografía de Chip Somodevilla, Getty Images

Una estrategia para absorber las emisiones de carbono de manera relativamente sencilla es plantar árboles. Y parece que hoy, tanto los ambientalistas, como los políticos y las corporaciones se han propuesto ampliar las tareas de reforestación para poder cumplir los objetivos climáticos.

Esto significa cultivar una enorme cantidad de árboles para que estos puedan atrapar y almacenar dióxido de carbono, y que el calentamiento del planeta no supere el objetivo del Acuerdo de París: 2 grados Celsius por encima de los niveles preindustriales.

Pero según un nuevo estudio publicado en la revista Frontiers in Forests and Global Change, hoy no se llegan a cultivar suficientes plántulas de árboles, al menos en los Estados Unidos, como para poder cumplir esos objetivos. Según el estudio, si se busca combatir el cambio climático por medio de tareas de reforestación, los viveros de árboles en los Estados Unidos tendrán que aumentar su producción a por lo menos tres mil millones de plántulas por año, es decir, duplicar los niveles actuales. 

Y el plan debe ponerse en marcha “inmediatamente”, expresó el autor principal del estudio, Joe Fargione, director científico de la región norteamericana de The Nature Conservancy. “No puedes plantar un árbol sin obtener primero los brotes. Y no puedes obtener los brotes sin las semillas".

El año pasado, para saber cómo aumentar los niveles de producción de árboles, Fargione y otros investigadores llevaron a cabo estudios en 181 viveros y silvicultores federales, estatales y privados, que reúnen al menos la mitad de toda la producción de plántulas en los EE.UU.

Los resultados se publicaron el mes pasado y revelaron que los viveros actualmente producen 1.300 millones de plántulas por año, que en su mayoría reemplazarán los árboles explotados por las empresas madereras o los que desaparecieron tras incendios forestales. Para extender los bosques estadounidenses unos 26 millones de hectáreas, hacia un área que el estudio ha identificado como propicia para la reforestación y el almacenamiento de carbono, se necesitarían otros 1.700 millones de plántulas al año. Por lo tanto, la producción total necesaria de los viveros debería ser de tres mil millones al año, que equivale a un aumento de más del 130 por ciento.  

Según el estudio, un aumento de producción tan grande sumado a las tareas de cuidado para garantizar que los árboles capturen un número considerable de emisiones de carbono supone un costo de decenas de miles de millones de dólares. Implica la capacitación de recolectores de semillas especializados y la inversión en infraestructura moderna, así como el refuerzo de monitoreo a largo plazo para garantizar que los bosques sobrevivan frente a plagas, enfermedades, sequías e incendios forestales, amenazas que van en aumento debido al cambio climático.

Recuperar las pérdidas

Actualmente, la presión para regenerar y proteger los bosques es mayor que nunca. En agosto pasado, más de veinte gobiernos locales, empresas y organizaciones sin fines de lucro estadounidenses se comprometieron con la iniciativa de plantar un billón de árboles en todo el mundo para 2030, propuesta por el Foro Económico Mundial. En octubre pasado, el entonces presidente de EE.UU. Donald Trump firmó un decreto para asumir ese compromiso. Con ese apoyo bipartidista, muchas organizaciones ambientales sin fines de lucro esperan que el gobierno de Biden retome esta iniciativa.

Más allá de los objetivos particulares o locales, cultivar árboles puede contribuir a los objetivos climáticos nacionales. En el gobierno de Obama, el sector de la tierra, que implica desde plantar árboles y evitar la deforestación hasta aumentar la cantidad de carbono almacenado en los suelos, se comprometió a reducir las emisiones hasta en un 28 por ciento según el Acuerdo de París. Según los cálculos, si los 26 millones de hectáreas identificados en el estudio fueran reforestados, se obtendrían aproximadamente el 7,5 por ciento de las reducciones de emisiones necesarias para cumplir con los compromisos asumidos por EE.UU. en el Acuerdo de París.

Por otro lado, ni siquiera es posible mantener la tasa actual de reforestación dada la enorme pérdida de tierra tras los devastadores incendios forestales en todo el oeste de Estados Unidos en los últimos años. Y el cambio climático hará que los incendios forestales sean más intensos, lo que aumentará ese retraso.

“Todavía estamos identificando las áreas que deben reforestarse”, comentó la ecóloga de semillas y coautora del estudio Olga Kildisheva, gerente de proyectos de The Nature Conservancy.

Para plantar más árboles con el fin de compensar las emisiones de carbono se requerirán más plántulas. La buena noticia, según Fargione, es que solo un tercio de los viveros públicos y privados que consideró el estudio están funcionando al 100%. Eso significa que la expansión es posible.

La producción de plántulas alcanzó su punto máximo hace más de 30 años. A fines de la década de 1980, se producían más de 2.600 millones de plántulas cada año en los EE.UU. Cuando muchos viveros del país cerraron en medio de la recesión de 2008, ese número cayó a menos de mil millones. “Imagina perder el 75 por ciento de tu producción”, expresó Dan Rider, director asociado del Servicio Forestal de Maryland, sobre el impacto que la recesión y otros factores han tenido en el vivero forestal estatal John S. Ayton. "Nuestra historia no es la única".

Se necesitará de mucho trabajo para recuperar las pérdidas, dijo Eric Sprague, vicepresidente de reforestación de American Forests, una organización de conservación que apuntaló el nuevo estudio, así como la iniciativa del billón de árboles. Pero significará un gran avance para que Estados Unidos logre sus objetivos de reforestación.

"No se trata solo de expandir y mejorar lo que tenemos, sino de sumar nuevos viveros para cumplir con este objetivo”, sostuvo Sprague.

Según el estudio, si todos los viveros, tanto públicos como privados, operaran al máximo de sus posibilidades, se podrían cultivar 400 millones de plántulas más cada año. Los investigadores también esperan que se puedan producir otros 1.100 millones de plántulas anualmente si la mayoría de los viveros se expandieran, algo que la mayoría de los encuestados estarían dispuestos a hacer. Todo esto sumado a los 1.3 mil millones que se cultivan actualmente, daría como resultado una producción del mínimo de tres mil millones por año que recomienda el estudio.

Mucho por mejorar

Aumentar la producción de plántulas y llevar a cabo la plantación significa aumentar el apoyo y la inversión en todo el proceso. Como afirmó el estudio, se observó una “subinversión crónica” en mano de obra especializada, infraestructura y capacitación. “Las cuestiones de mano de obra son el obstáculo más grande a la hora de planear una expansión”, sostuvo Sprague.

Los recolectores de semillas deben tener un conocimiento integral, desde predecir cuándo ciertas especies liberarán sus semillas (y dejarlas accesible para la recolección) hasta cómo limpiar las semillas de manera segura. Luego, el personal debe recibir capacitación sobre cómo probar la calidad de las semillas y almacenarlas para que sigan siendo utilizables a lo largo de los años. “Es un producto perecedero; debe tratarse con cuidado”, dijo el coautor del estudio Greg Edge, ecologista forestal de la División Forestal del Departamento de Recursos Naturales de Wisconsin. Sin embargo, el número de personas especializadas en este trabajo es cada vez menor.

Por el momento, los viveros solo cuentan con algunos empleados que trabajan durante todo el año; el resto son trabajadores de temporada que ayudan con la siembra, la cosecha, la clasificación y el empaque. Y muchas veces es difícil conseguir incluso que estos colaboren dadas las ubicaciones remotas de muchos viveros, así como a la competencia de otros trabajos agrícolas. Las políticas de inmigración también pueden afectar la cantidad de mano de obra disponibles, señaló el estudio.

Y no todo se reduce a la escasez de semillas y mano de obra, sino que, además, la infraestructura es vieja, dijo Charles Eckman, horticultor del vivero federal JW Toumey en Michigan. Y si bien agregar o mejorar invernaderos puede ser una excelente manera de expandir la capacidad y cultivar plántulas más rápidamente que en el campo, la planificación debe hacerse con años de anticipación a la demanda de plántulas. 

El costo de inversión de los viveros puede ser un gran riesgo. “Estamos tratando de predecir hoy mismo cómo será el mercado en dos años”, comentó Rider en Maryland. "En el negocio de los viveros, tienes que invertir todo el dinero que tienes, para la preparación del sitio, fertilizantes y todo lo demás que va al suelo ... y recién en dos años recuperarás esa inversión".

Planes que den frutos

Los expertos aseguran que, para que los viveros puedan invertir en aumentar la producción sin correr riesgos, se debe implementar una campaña de plantación de árboles con financiamiento estable a largo plazo, ya sea federal o privado.

El estudio de Frontier se basa en la suposición de que plantar árboles es la principal forma de alcanzar los objetivos de reforestación, dijo Karen Holl, profesora de estudios ambientales en la Universidad de California, Santa Cruz, que no participó en el estudio. Es importante asegurar la protección de los bosques existentes, así como fomentar la regeneración natural, sostuvo.

Y una campaña de plantación de árboles podría fracasar si se pone el “énfasis en la cantidad de árboles que se plantan en lugar del número de árboles que sobreviven”, advirtió el estudio. Es necesario desarrollar pautas sobre qué semillas prosperarán en diferentes entornos, especialmente a medida que el cambio climático traslada las especies de plantas a nuevas regiones.

“No se trata simplemente de plantar un árbol. Debe hacerse con cuidado y de forma consiente…no puedes colocar un árbol en el suelo y esperar que en 100 años surja un bosque”, dijo Edge. Se necesita una inmensa cantidad de dinero, trabajo y paciencia para convertir una semilla en un árbol joven. "La idea no es perder tiempo y dinero en sembrar plántulas que no prosperarán".

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