Medio Ambiente

Ingerimos miles de fragmentos de plástico, por año

Los fragmentos de plástico se encuentran en el agua, aire y alimentos comunes, pero aún no está claro cómo podrían afectar nuestra salud.Tuesday, June 11, 2019

Por Sarah Gibbens
El plástico se utiliza a lo largo de todo el proceso de producción de alimentos. En esta foto de una plantación en Camerún, podemos ver que los plátanos se cubren con bolsas de plástico para evitar que se marquen.

Las pequeñas piezas de plástico que los científicos llaman microplásticos están en todas partes. Se ubican en el fondo del mar, se mezclan con la arena de la playa y viajan con el viento. Y también las tenemos dentro de nuestro organismo.

En octubre pasado, se encontraron microplásticos en muestras fecales de ocho personas que participaron en un estudio piloto para investigar en qué medida los humanos podrían estar consumiendo plástico sin darse cuenta.

Ahora, un nuevo estudio en la revista Environmental Science and Technology sostiene que es posible que las personas consuman entre 39.000 y 52.000 partículas microplásticas al año. Si sumamos la cantidad de microplásticos que se pueden inhalar, el número estimado sería de más de 74.000.

¿Cómo se realiza el cálculo?

Una partícula microplástica es toda pieza de plástico de menos de cinco milímetros, pero muchas son mucho más pequeñas y solo pueden verse a través de un microscopio.

El estudio revisó la investigación existente sobre microplásticos en cerveza, sal, mariscos, azúcar, alcohol y miel. Para calcular la frecuencia con la que una persona ingeriría estos artículos en un año, el estudio examinó las recomendaciones hechas por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos.

Actualmente, la investigación existente sobre microplásticos en alimentos representa solo el 15 por ciento de las calorías consumidas por una persona promedio.

El equipo de investigación también observó estudios que analizaron la cantidad de microplásticos en el agua potable y el aire. Según indicaban estos, las personas que cumplen con la ingesta de agua recomendada con agua del grifo ingieren 4.000 partículas de plástico adicionales cada año, mientras que los que beben solo agua embotellada ingieren 90.000 partículas más.

El autor del estudio Kieran Cox cree que estos números están por debajo de lo que en verdad la gente está consumiendo.

“Muchos de los artículos que consideramos son los que se comen en crudo. No hemos estudiado aún los que llevan capas y capas de plástico", sostiene Cox. "Creo que es probable que estemos expuestos a más plástico de lo que creemos".

Un estudio publicado en 2018 en la revista Environmental Pollution concluyó que las personas tenían más probabilidades de ingerir plástico a través del polvo del ambiente que comiendo mariscos.

¿Cuáles son los efectos en la salud?

Entonces, ¿qué pasa con el plástico una vez que está en tu cuerpo? ¿Entra en el torrente sanguíneo? ¿Penetra en tus intestinos? ¿O simplemente pasa sin hacer daño?

Los científicos aún no están muy seguros de la cantidad de microplásticos que un cuerpo puede tolerar o del daño que pueden hacen. En 2017, un estudio de King's College en Londres planteó la hipótesis de que, con el tiempo, el efecto acumulativo de la ingesta de plástico podría ser tóxico. Exsten diferentes tipos de plástico con diferentes propiedades tóxicas. Algunos están fabricados con productos químicos tóxicos como el cloro, mientras que otros recogen restos de productos químicos como el plomo que se encuentra en el medio ambiente. La acumulación de estas toxinas, con el tiempo, podría afectar el sistema inmunológico.

Cuando los investigadores de Johns Hopkins observaron las consecuencias de ingerir mariscos contaminados con microplásticos, también encontraron que el plástico acumulado podría dañar el sistema inmunológico y alterar el equilibrio intestinal.

Cox sostiene que los científicos están investigando en qué cantidad los microplásticos comienzan a tener efectos significativos en la salud. Al igual que la contaminación del aire o los materiales de construcción dañinos, aquellos que tienen más exposición o condiciones previas sufrir más las consecuencias del plástico.

Leah Bendell, ecotoxicóloga de la Simon Fraser University en Canadá, afirma que el estudio de Cox analiza de manera simplista un tema complejo con muchas variables", pero creo la conclusión de que estamos ingiriendo muchos microplásticos es válida".

Afirma que es importante recordar que los microplásticos vienen en forma de fragmentos, bolitas, cuentas, fibras y películas. Puede estar compuesto por una serie de distintos materiales con cientos de aditivos químicos diferentes. Por este motivo, sostiene que los microplásticos tienen "múltiples personalidades". Algunos pueden albergar sustancias químicas tóxicas, mientras que otros podrían ser vectores adecuados para bacterias y parásitos.

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¿Una dieta sin plástico?

Los seres humanos consumen microplásticos por muchas vías diferentes. Pueden ingerirlos consumiendo mariscos, respirarlos al tomar aire o consumir alimentos con restos de envase plástico.

Por esta razón, Cox cree que es difícil, o más bien, imposible, evitarlos por completo.

Sostiene que ciertos cambios en el estilo de vida, como el consumo de agua de grifo en lugar de agua embotellada, reducirían la cantidad de microplásticos que una persona consume.

Entre las investigaciones que se revisaron, las microfibras fueron, por lejos, el tipo de plástico más frecuente. Las microfibras se desprenden de textiles como el nylon y el poliéster y suelen entrar al ecosistema a través las aguas residuales de las lavadoras. 

Los fragmentos de plástico como los que se usan comúnmente para bolsas y sorbetes fueron los segundos plásticos más comunes que se encontraron.

Cox espera que su investigación concientice acerca de que la contaminación plástica se extiende más allá de la vida marina.

"No habíamos considerado que nosotros mismos podemos ser víctimas potenciales de la contaminación plástica, pero lo cierto es que lo somos".

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