Medio Ambiente

India está atravesando una crisis de agua histórica. ¿El desvío de 30 ríos podrá solucionarla?

El ambicioso plan se enfrenta a inquietudes ambientales. Miércoles, 13 Marzo

Por Paul Salopek

 

"Out of Eden Walk" de Paul Salopek, escritor y miembro de National Geographic, es una aventura narrativa por el mundo que sigue las huellas de nuestros ancestros humanos. Este es su último mensaje desde India.

BANDA, INDIA. La granja de Prem Singh se desarrolla a lo largo de la orilla del río Ken.

Afectadas por años de sequía, las corrientes del río han menguado. Los niveles de pozos locales han disminuido tanto como 25 m. Los agricultores de granos están abandonando sus campos y trasladándose a las ciudades. Incluso algunos se suicidaron. Pero el terreno combinado de árboles de mango, las hileras de cabezas de ajo y los establos de ordeño de vacas de Singh surgen en las olas de calor, como un abundante oasis. No tiene deudas, el sueño de los agricultores de cualquier lugar del mundo, y obtiene buenas ganancias.

“La Revolución Verde nos quitó nuestra autosuficiencia”, dijo Singh, refiriéndose a las técnicas industriales de cultivo que introdujeron en la región hace más de un cuarto de siglo la mecanización, los cultivos genéticamente modificados y los fertilizantes químicos. “Vendí mi tractor. Ahora uso un búfalo para arar. Junto mucha agua de lluvia en un estanque. Estoy mucho mejor que la mayoría de mis vecinos”.

Sin embargo, la visión de “lo pequeño es hermoso” de Singh hoy se enfrenta a uno de los proyectos de agua más grandes y audaces del mundo: el gobierno de India planea desviar las corrientes del río Ken para recargar un río próximo que sostiene que está aún más seco: el río Betwa. Esta transfusión a nivel paisajístico es parte de un programa de conexión de ríos sin precedente que, en última instancia, espera unir 30 ríos principales de India a través de más de 14.000 km de canales de hormigón.

¿Las razones?

En la actualidad, India enfrenta una emergencia de agua de proporciones históricas, con un estimado de 600 millones de personas, alrededor de la mitad de la población, que lucha contra la escasez de agua o los suministros de agua contaminada. Los ingenieros del gobierno proponen mitigar la crisis desviando el “exceso” de agua de un lecho del río a otro, un enorme reacondicionamiento de los diseños naturales que también podría ayudar a controlar las inundaciones durante las temporadas de lluvia, promover la irrigación y generar energía hidráulica para los ciudadanos del país ávidos de agua.

“El gobierno de India planea brindarles a todas las personas acceso universal y equitativo al agua potable segura y asequible para el año 2030”, prometió en una reciente conferencia sobre el agua, Nitin Gadkari, ministro de Recursos hídricos, Desarrollo fluvial y Rejuvenecimiento del río Ganga.

Los propios expertos del gobierno son menos optimistas. Un grupo de expertos financiado con fondos federales advirtió el año pasado que la demanda de agua en India, en verdad, aumentaría al doble de los suministros disponibles del país para ese mismo año.

El nuevo sondeo de los cursos de ríos del mundo a cargo de los seres humanos no es nada nuevo, por supuesto.

Un reciente estudio del Fondo Mundial para la Naturaleza determinó que se considera que solo un tercio de los ríos más extensos del mundo aún fluye libremente. El río Colorado y sus afluentes han sido contenidos tantas veces que el Río de los Americanos suele terminar con una bocanada seca en la frontera mexicana. Y, durante la era soviética, Rusia planeó encauzar el volumen de todos los ríos de Siberia hacia los campos de algodón a miles de millas de distancia de la región central de Asia, usando canales excavados por la explosión de la bomba atómica.

La versión de la perforación de los ríos de la India es prácticamente igual de ambiciosa.

Hasta ahora, Delhi ha destinado $2,25 mil millones a la implementación de su plan de Interconexión de Ríos. El desvío del agua desde el río Ken para saciar el río Betwa es el primer caso de prueba que se presupuestará. Los dos ríos, ambos afluentes del río Ganges, se unirían a través de 230 km de canales. Se necesitan dos diques que aneguen 53 km2 de tierra para la ingeniería. Los ambientalistas prometen oponerse al proyecto en tribunales.

“¿Dónde está todo este exceso de agua?”, preguntó Raghu Chundawat, conservacionista líder de India. “El gobierno no compartirá sus datos sobre las corrientes. Incluso, no creo que sepan qué impacto causará”.

Chundawat observó que la mayor parte de los terrenos que se inundarán con el proyecto de conexión de los ríos Ken-Betwa yacen dentro del Parque Nacional Panna, una de las reservas de India para los tigres en peligro de extinción.

Corriente abajo en el río Ken, el agricultor Singh predica soluciones a una escala mucho menor.

Trabajando con activistas agricultores locales y el gobierno, ha promovido la excavación de más de 8000 estanques de agua de lluvia durante la última década. Muchos vecinos están adoptando sus prácticas sustentables de dividir la superficie de la granja en cuatro usos entrelazados: un tercio para los árboles de fruta, un tercio para cultivos terrestres, un tercio para animales y el resto de la superficie para el almacenamiento de agua. Procesa sus cultivos en el lugar, mangos encurtidos, agregándoles valor. Incluso, ha creado un pequeño museo de la historia humana denominado Centro Agrario Humano. En él, los afortunados agricultores ocupan la cima de la evolución. Dado que recurre a la pequeña cuenca de lluvia de su granja, no padece escasez de agua.

“Los agricultores me cuentan que más que cualquier cosa que yo diga, es el clima que los ha hecho cambiar”, menciona Singh, observando cómo la corriente del río Ken ha sido cada vez más errática dado que el calentamiento global altera los patrones de lluvia de India.

“Es momento de tomar decisiones personales”, expresa. “No optar por grandes proyectos de ríos”.

Y más allá, sus sensacionales huertos de árboles frutales se extendieron por los calurosos campos aplanados por tractores y 11.000 años de decisiones tomadas desde que se plantó la primera semilla.

Paul Salopek ganó dos Premios Pulitzer por sus artículos periodísticos cuando era corresponsal extranjero de Chicago Tribune. Síguelo en Twitter @paulsalopek.

Esta historia se publicó originalmente en el sitio web deNational Geographic Society dedicado al proyecto Out of Eden Walk. 

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