Grandes apuestas para el planeta ante el aumento de las emisiones de carbono

Para evitar una catástrofe climática, la humanidad debe mantenerse dentro de un "presupuesto de carbono". Sin embargo, un nuevo informe concluye que las emisiones siguen aumentando.jueves, 6 de diciembre de 2018

En el marco de la conferencia anual sobre cambio climático de las Naciones Unidas que se está llevando a cabo en Polonia, los científicos anunciaron algunas noticias no gratas: las emisiones de combustibles fósiles aumentaron considerablemente este año y las emisiones totales en 2018 alcanzarán un récord de 41,5 mil millones de toneladas métricas de dióxido de carbono.

Hace sólo unos años, parecía que las emisiones globales se habían estabilizado y quizás incluso habían alcanzado su punto máximo y muchos esperaban que el mundo hubiera comenzado el largo y duro viaje hacia el destete de la energía basada en el carbono. Durante la última década, el uso de energía renovable se expandió dramáticamente, pero también lo hizo la quema de petróleo, de gas e incluso de carbón. Ese crecimiento superó cualquier ganancia neutralizadora de carbono de las energías renovables.

Hay un límite ­ —un presupuesto, esencialmente— cuánto dióxido de carbono podemos liberar y aún evitar un nivel de caos climático que transformaría fundamentalmente la vida moderna. Y estamos cada vez más en riesgo de pasarlo por alto.

"Estamos en un punto crucial en la historia de la civilización humana en nuestro planeta", dice Katharine Hayhoe, científica climática de Texas Tech University y una de las autoras de la reciente Evaluación Nacional del Clima del gobierno de Estados Unidos.

A medida que los líderes internacionales se reúnen en la reunión de la COP24 esta semana para presionar nuevamente por un futuro climático más favorable, se enfrentan a la realidad de que el mundo sigue avanzando en la dirección equivocada. Y la necesidad de cambiar se hace más urgente cada día.

Para llegar a donde necesitamos ir, "necesitamos todas las manos en el plato", dice Hayhoe.

O, como dijo un investigador alemán, necesitamos "amor, ira e imaginación".

Signos inconfundibles

Apenas en los últimos meses, los científicos han desvelado una serie de nuevos informes que muestran cuán significativamente el cambio climático ha alterado el planeta y cuánto más  puede empeorar.

"Sabemos lo que está por venir", dice Kim Cobb, un científico del clima en el Instituto de Tecnología de Georgia, "porque parte de eso ya está aquí".

Los huracanes como Maria y Harvey fueron más fuertes y dañinos, y se intensificaron más rápidamente gracias a las elevadas temperaturas. Los océanos crecientes ahora se extienden al pie de las refinerías de petróleo costeras de Texas y de las instalaciones de tratamiento de agua de la ciudad de Nueva York.

Las olas de calor del océano están eliminando los arrecifes de coral y alimentando la proliferación de algas tóxicas y mortales. Las olas de calor en la tierra duran más tiempo que antes, provocando sequías y alimentando incendios forestales como las llamas salvajes que mataron a al menos 85 personas en California en noviembre.

El problema puede parecer intratable y confuso. Pero fuera del diluvio de datos, surge una verdad simple: para evitar que el calentamiento provoque demasiados estragos en el planeta, debemos poner límites estrictos a la cantidad de dióxido de carbono que se acumula en la atmósfera. Y el sólo hecho de eliminar el carbono de nuestra vida cotidiana y de nuestra economía probablemente no será suficiente: para mantener el cambio climático bajo control, también tendremos que extraer parte de ese carbono de la atmósfera.

El juego del presupuesto

En el fondo, es un simple ejercicio de presupuesto.

Los científicos saben aproximadamente cuánto calienta el planeta cada expulsión de CO2 de un camión, de una planta de carbón o de un árbol en descomposición. Ellos saben cómo ya la atmósfera está llena de gases de efecto invernadero. Al establecer un "límite" de temperatura deseada, pueden descubrir cuánto más podemos liberar. Ese es nuestro presupuesto de carbono.

El tamaño del presupuesto depende del objetivo. En 2015, los signatarios del Acuerdo de París acordaron limitar el calentamiento a 2 grados centígrados (3,6 grados Fahrenheit) para el 2100. Pero muchos científicos mantuvieron incluso entonces que mantener el calentamiento a 1,5 grados C (2,7 grados F) sería mucho más seguro.

Entonces, para limitar la temperatura a 1,5 grados, la cantidad total de dióxido de carbono que queda por emitir, por todos, en todo el mundo, es de 580 mil millones de toneladas métricas. Para la escala, eso es como si cubrieras California, Nevada y Arizona en un manto de carbón tan alto como una persona. Eso es todo lo que nos queda por quemar.

Y si nos adelantamos al índice que vamos ahora, agotaremos el presupuesto de carbono en menos de 15 años.

La solución de amor e ira

Para evitar ese destino, un informe de octubre del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático propone que el mundo reduzca las emisiones de carbono a cero para el año 2050. Muchos países, estados y ciudades han adoptado esa meta. La semana pasada, la Unión Europea, responsable colectivamente del 10 por ciento de las emisiones globales, presentó su propio plan para alcanzar ese objetivo.

A nivel mundial, sin embargo, alcanzar ese objetivo no será fácil. El informe de hoy muestra que se espera que las emisiones aumenten un 2,7 por ciento en el 2018. Y muchas ganancias positivas de los últimos años parecieron evaporarse: los EE. UU. retrocedieron en el uso de combustibles fósiles y registraron un aumento en las emisiones este año después de una década de declive. El uso de petróleo, también, está aumentando en todo el mundo después de una caída que muchos esperaban que fuera permanente, incluso cuando la cantidad de vehículos eléctricos se duplicó a 4 millones en los últimos dos años.

Incluso en un país progresista como Francia, los disturbios de esta semana obligaron al primer ministro Édouard Philippe a suspender un aumento del impuesto al combustible.

De acuerdo con el informe más reciente del IPCC, incluso si cumplimos con esos objetivos, es casi imposible limitar el calentamiento a 1,5 grados sin tomar también el carbono de la atmósfera y almacenarlo de forma segura y permanente. Pero las tecnologías para hacerlo no están listas para su uso en gran escala.

Aún así, es importante no desanimarse, dice Cobb. No podemos darnos el lujo de simplemente levantar nuestras manos.

"Desde la perspectiva científica, esta no es una clase de prueba-error", dice Cobb. "Nunca es demasiado tarde, pero cuanto antes actuemos, mejor".

A finales del mes pasado, Hans-Joachim Schellnhuber, el director fundador del Instituto Potsdam para la Investigación del Clima en Alemania, trató de resumir lo que era necesario.

"Necesitamos algo como el amor, la ira y la imaginación", dijo a la cadena de radio alemana Deutschlandfunk. "Amor por nuestros semejantes y por las generaciones venideras y por otras criaturas. También necesitamos ira para detener el juego desempeñado por algunos negocios. Y necesitamos mucha imaginación científica y técnica, tal vez imaginación artística también. La mezcla de todo lo que realmente podría lograrlo".

La tercera parte, la imaginación, es en lo que National Geographic planea enfocarse en nuestra próxima cobertura climática.

En los próximos meses analizaremos los enfoques de ingeniería y ecológicos para eliminar el carbono de la atmósfera, los puntos de inflexión en el sistema climático que hacen que la tarea sea más urgente y las formas en que las comunidades de todo el mundo ya se están adaptando al cambio que está sobre nosotros y que todos nos vamos a adaptar durante mucho tiempo.

Craig Welch contribuyó al informe de esta nota. 
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