Historia y Cultura

Indicios sobre el posible ocupante de un “misterioso” sarcófago antiguo hallado en Egipto

El descubrimiento de un ataúd de piedra negra sellado dio rienda suelta a la imaginación en Internet. ¿Cuál es la probable, o poco probable, identidad de su ocupante? Miércoles, 18 Julio

Por Kristin Romey

A dos semanas del descubrimiento, aún no se ha abierto el sarcófago de granito negro sellado que se encontró en un sitio de construcción egipcio; hallazgo que llamó la atención de los usuarios de Internet y desató un sinnúmero de bromas acerca de la maldición de la momia que podría desatarse.

Se informó que los funcionarios del Ministerio de Antigüedades de Egipto se encuentran cansados de sortear incontables consultas de la prensa mundial respecto a cuándo y cómo se abrirá el sarcófago de piedra y, hasta el momento, se han negado a especular sobre la identidad de su ocupante, actitud que es entendible.

No obstante, para acotar las posibilidades, los arqueólogos locales, cuyas identidades preservaremos en confidencialidad porque no tienen autorización para hablar con National Geographic en nombre del ministerio, comparten sus ideas respecto de a quién probablemente no pertenece dicho sarcófago.

El relato del descubrimiento que apareció el 1 de julio en el periódico estatal de Egipto, Al Ahram, fue bastante directo: se descubrió un sarcófago de piedra grande, aún sellado, durante un estudio de construcción en la ciudad de Alejandría, en la costa mediterránea de Egipto. Se encontró en las cercanías el rostro de un hombre tallado en alabastro y desgastado, que posiblemente pertenece a su ocupante, y se cree que el sitio de entierro data del período ptolemaico (circa 323-30 a. C.).

De acuerdo con una declaración oficial, el sarcófago de casi tres metros de largo y un metro y medio de ancho es el ataúd antiguo más grande descubierto en la ciudad. Esto generó especulación, ya que se cree que podría ser el lugar de descanso de una persona poderosa o con un gran poder económico, quizás incluso la tumba de Alejandro Magno, fundador de la ciudad homónima en el año 331 a. C.

Si bien algunos relatos históricos indican que el gran conquistador macedonio fue enterrado en Alejandría tras su muerte en 323 a. C., nunca se ha encontrado su tumba.

Dos arqueólogos que trabajan en Alejandría y están familiarizados con el descubrimiento hablaron por separado con National Geographic. Ambos sospechan que el sarcófago en sí puede ser de una dinastía faraónica anterior en la larga historia de Egipto, en parte debido a sus proporciones inusualmente grandes.

Uno de los dos arqueólogos cree que, dado que Alejandría no se fundó sino hasta el siglo IV a. C., es posible que el enorme sarcófago haya sido llevado vacío a la ciudad desde un sitio de un período dinástico anterior por el río Nilo, como Menfis, y luego se volvió a utilizar para enterrar a alguien años más tarde.

El otro arqueólogo cree que el entierro en sí también tuvo lugar durante el período romano, posterior al período ptolemaico, en función de su “alta” elevación (el sarcófago se descubrió solo 4 metros y medio por debajo del nivel de la calle moderna). Este profesional también indica que el sitio de entierro se encuentra fuera de los límites de la antigua Alejandría, por lo que es muy poco probable que algún monarca egipcio haya sido enterrado allí.

Lo que se sabe con certeza es que, cuando el sarcófago finalmente se abra, será todo un logro de la ingeniería: se estima que el ataúd de granito pesa cerca de 30 toneladas.

En una entrevista con Egypt Today, Waad Abul-Ela, jefe del sector de proyectos del Ministerio de Antigüedades, ofreció dos posibles métodos para extraer el hallazgo: uno es rodear el sarcófago con tierra de relleno para protegerlo, y luego levantar toda la masa para retirarla del foso con una excavadora; y el otro es abrir el ataúd en el lugar y, luego, quitar la tapa y la base por separado con una grúa.

Todavía no se informó si el espectáculo se transmitirá en vivo para el placer, y el horror, del universo de Twitter.