Historia y Cultura

Un hueso de dedo de 88.000 años podría modificar fechas de migración humana

El hallazgo, en un sitio donde yacía un lago prehistórico de Arabia Saudita, pone en tela de juicio la idea de que los humanos modernos no abandonaron África hasta hace 60.000 años. Lunes, 9 Abril

Por Sarah Gibbens

Hace más de 85 mil años atrás, la península arábiga se veía muy diferente de la vasta expansión arenosa que observamos en la actualidad.

La región era una pradera exuberante, salpicada con cientos de lagos de agua dulce, que se teñía de verde estacionalmente con cada período de lluvias. Los investigadores encontraron en la arena evidencias de mamíferos acuáticos y semiacuáticos, como hipopótamos, más comúnmente asociados al subcontinente africano. También hallaron herramientas de piedra, que sugieren una temprana presencia humana en la península, pero aún no se encontró ninguna evidencia directa de restos fósiles.

En 2016, en el sitio donde yacía un antiguo lago en Arabia Saudita denominado Al Wusta, se halló un único hueso de dedo humano que data de aproximadamente 88 mil años, según un nuevo estudio publicado en la revista Nature Ecology and Evolution.

Para encontrar los restos de un pasado distante de una Arabia Saudita más fértil, los arqueólogos comenzaron a observar imágenes satelitales de la región en busca de evidencias de masas de agua dulce prehistóricas.

“Descubrimos 10 mil lagos antiguos en Arabia. Hemos visitado alrededor de 200, y casi en el 80 por ciento encontramos evidencias arqueológicas”, comenta Michael Petraglia del Max Planck Institute, líder del proyecto y uno de los autores del nuevo artículo que describe el hallazgo.

Muchos de los lagos de la región pueden haber sido estacionales, indica Petraglia: disminuían su volumen de manera periódica durante épocas de sequía y lo aumentaban en la temporada de monzones. Sin embargo, es probable que Al Wusta haya sido una fuente de agua dulce durante todo el año. Según el coautor del estudio Huw Groucutt, los arqueólogos también hallaron cientos de fragmentos de herramientas de piedra donde yacía el lago Al Wusta.

Éxodo temprano

El momento exacto en que los humanos comenzaron a abandonar África sigue siendo un tema de debate entre arqueólogos y paleoantropólogos. Muchos afirman que no existen evidencias confiables que indiquen una emigración masiva hacia el norte y el este del subcontinente africano hasta hace 60 mil años.

En 2007, Petraglia argumentó, generando una controversia, que los humanos modernos llegaron mucho más al este, hasta la India, hace 74 mil años.

“He participado en debates durante más de 10 años”, comenta.

“Estamos argumentando que el Homo sapiens llegó al sur de Asia mucho antes de esa fecha. Nos basamos en herramientas de piedra, pero no podemos respaldar el argumento con restos fósiles”, añade.

En 2014, concentró sus observaciones en la península arábiga. Teniendo en cuenta que antes era una pradera, podría haber sido ideal para cazadores y recolectores, por lo cual afirma en su teoría que podría haber sido un primer destino natural luego de abandonar África.

Los primeros restos fósiles humanos hallados en Marruecos ubican a los humanos en África occidental hace 300 mil años, pero se han hallado pocos restos fósiles fuera del continente que tengan más de 60 mil años. Luego, en enero, se halló en Israel un hueso de mandíbula humana de 180 mil años.

Tanto Petraglia como Groucutt afirman que el hueso de dedo humano hallado en Arabia Saudita sugiere que la migración humana fue geográficamente más diversa de lo que se creía en un principio.

“Hemos estado en cientos de lugares diferentes en Arabia y, en casi todos, hay herramientas de piedra”, comenta Groucutt. “Apenas desciendes del automóvil, ¡encuentras herramientas de piedra! El desafío fue encontrar algún sitio con restos humanos”, añade.

El equipo de investigación conoce muy poco sobre el hueso de casi tres centímetros de largo. Sin más evidencia, no se puede determinar si perteneció a un hombre o a una mujer, ni la edad del humano del que proviene.

“No creo que podamos afirmar, a partir de este único hueso de dedo, que se trate de un humano moderno”, advierte John Hawks, un antropólogo de la Universidad de Wisconsin-Madison que no participó en el estudio. “Por eso es demasiado pronto para afirmar que estamos ante un registro de la dispersión del humano moderno”, reconoce.

“Creo que muestra claramente que hay mucho por explorar en la península arábiga, dado que allí habrá más descubrimientos”, agrega.

Mucho por descubrir

Petraglia está de acuerdo en que Arabia Saudita, que hace poco permitió el acceso de equipos científicos extranjeros al reino, ofrece un gran potencial para que se realicen descubrimientos significativos.

“Cada temporada que pasamos allí hacemos un nuevo descubrimiento”, comenta Petraglia. Y concluye: “Tenemos grandes planes para seguir trabajando en los antiguos lagos y vamos a expandir nuestro trabajo para abarcar las cuevas. ¡Es una mina de oro!”.

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