Tiempos de pandemia: fotógrafas latinoamericanas documentan cómo es el acceso a los alimentos en distintos puntos de la región
Reunidas bajo el colectivo “Ruda” y trabajando desde 11 países diferentes, desarrollan una investigación visual sobre el impacto del COVID-19 y cómo la crisis sanitaria acentúa las desigualdades respecto al acceso a la comida.

Un grupo de mujeres trabajando la cosecha en el campo durante el brote de COVID-19, en Guatemala.
Un grupo de mujeres trabajando la cosecha en el campo durante el brote de COVID-19, en Guatemala.
Nota del editor: Este trabajo fue apoyado por el Fondo de Emergencia para Periodistas por COVID -19 de National Geographic Society.
“El colectivo Ruda comenzó a partir de la necesidad de vincularnos y comenzar a reflexionar sobre determinadas problemáticas que se dan en una región como la nuestra, muy compleja, con muchas similitudes pero también con grandes diferencias”, afirma la exploradora de National Geographic Luján Agusti desde Ushuaia, en el extremo sur de la Argentina. “De repente pasó todo esto de la pandemia y nos dimos cuenta que era un momento súper interesante para ver de qué manera afectaba a cada uno de nuestros países”, agrega.

"Algunos de los alimentos que el migrante venezolano Ángel Correa tiene dentro de su habitación. En estos edificios, las personas mantienen su comida en las habitaciones y no tienen nevera, por lo que la guardan en cualquier espacio que tengan disponible", Fabiola Ferrero - Bogotá - Colombia.
"Algunos de los alimentos que el migrante venezolano Ángel Correa tiene dentro de su habitación. En estos edificios, las personas mantienen su comida en las habitaciones y no tienen nevera, por lo que la guardan en cualquier espacio que tengan disponible", Fabiola Ferrero - Bogotá - Colombia.
“Veníamos haciendo reuniones y, en esas conversaciones, apareció el problema de la alimentación. Esta pandemia lo que va a hacer es acentuar las diferencias que ya están allí”, reconoce la fotógrafa Fabiola Ferrero, nacida en Venezuela, pero residiendo actualmente en Colombia.
En ese momento, decidieron aplicar al Fondo de Emergencia por COVID-19 para Periodistas brindado por National Geographic Society, el que finalmente recibieron y dio forma al proyecto “La cadena alimentaria en América Latina en tiempos de COVID-19”.
A través de diferentes aristas y propuestas estéticas, las fotógrafas trataron la problemática de acceso a los alimentos o la relación que se tiene con ellos en el marco de la emergencia sanitaria. Desde los mercados sobre ruedas (tianguis) o el vacío en los restaurantes en las ciudades, a la producción agrícola o permacultura en zonas más alejadas, pasando también por historias personales como la situación de los migrantes venezolanos, una mujer que prepara bolsones de comida y los reparte en barrios afectados, y otra que atraviesa un proceso más introspectivo a partir de la cocina en el interior de su hogar.
En las siguientes galerías, los invitamos a descubrir parte de la cobertura que están realizando en los diferentes países:
Luján Agusti – Ushuaia, Argentina
“En Tierra del Fuego la mayor cantidad de comida se importa. Y cuando la cuarentena estuvo muy estricta todos los pequeños mercados estaban cerrados. Entonces, la forma de abastecerse era a través de las grandes cadenas de supermercado. Lo que pasó fue que allí compraron unas cámaras que miden la temperatura y las instalaron en las puertas. Controlaban la cantidad de gente y de infectados. También sonó a algo como de control de la población. Por un lado, intenta ayudarnos en esta situación, pero se vuelve una especie de control del propio sistema”.

"Imagen tomada de la pantalla de una cámara térmica ubicada en la entrada de un supermercado para medir la temperatura de los compradores que ingresan. Debido a la condición insular y austral de la Isla de Tierra del Fuego, gran parte del acceso a los alimentos está centralizado en cadenas de supermercados. Como una gran parte de la población asiste a estos lugares,dos cámaras termográficas fueron colocadas para controlar la temperatura de las personas que iban a comprar. Este proyecto explora visualmente la forma en que los fueguinos deben acceder a sus alimentos a través de nuevas formas de control", Luján Agusti, Tierra del Fuego, Abril, 2020.
"Imagen tomada de la pantalla de una cámara térmica ubicada en la entrada de un supermercado para medir la temperatura de los compradores que ingresan. Debido a la condición insular y austral de la Isla de Tierra del Fuego, gran parte del acceso a los alimentos está centralizado en cadenas de supermercados. Como una gran parte de la población asiste a estos lugares,dos cámaras termográficas fueron colocadas para controlar la temperatura de las personas que iban a comprar. Este proyecto explora visualmente la forma en que los fueguinos deben acceder a sus alimentos a través de nuevas formas de control", Luján Agusti, Tierra del Fuego, Abril, 2020.

Retrato de una habitante de Ushuaia antes de hacer sus compras en uno de los supermercados abiertos durante el estricto aislamiento por la pandemia. Tierra del Fuego, Abril, 2020.
Retrato de una habitante de Ushuaia antes de hacer sus compras en uno de los supermercados abiertos durante el estricto aislamiento por la pandemia. Tierra del Fuego, Abril, 2020.

Imagen tomada de la pantalla de una cámara térmica ubicada en la entrada de un supermercado para medir la temperatura de los compradores que ingresan. Luján Agusti, Tierra del Fuego, Abril, 2020.
Imagen tomada de la pantalla de una cámara térmica ubicada en la entrada de un supermercado para medir la temperatura de los compradores que ingresan. Luján Agusti, Tierra del Fuego, Abril, 2020.

Retrato de una habitante de Ushuaia antes de hacer sus compras en uno de los supermercados abiertos durante el estricto aislamiento por la pandemia. Tierra del Fuego, Abril, 2020.
Retrato de una habitante de Ushuaia antes de hacer sus compras en uno de los supermercados abiertos durante el estricto aislamiento por la pandemia. Tierra del Fuego, Abril, 2020.

Imagen tomada de la pantalla de una cámara térmica ubicada en la entrada de un supermercado para medir la temperatura de los compradores que ingresan. Debido a la condición insular y austral de la Isla de Tierra del Fuego, gran parte del acceso a los alimentos está centralizado en cadenas de supermercados. Como una gran parte de la población asiste a estos lugares,dos cámaras termográficas fueron colocadas para controlar la temperatura de las personas que iban a comprar. Este proyecto explora visualmente la forma en que los fueguinos deben acceder a sus alimentos a través de nuevas formas de control. Tierra del Fuego, Abril, 2020.
Imagen tomada de la pantalla de una cámara térmica ubicada en la entrada de un supermercado para medir la temperatura de los compradores que ingresan. Debido a la condición insular y austral de la Isla de Tierra del Fuego, gran parte del acceso a los alimentos está centralizado en cadenas de supermercados. Como una gran parte de la población asiste a estos lugares,dos cámaras termográficas fueron colocadas para controlar la temperatura de las personas que iban a comprar. Este proyecto explora visualmente la forma en que los fueguinos deben acceder a sus alimentos a través de nuevas formas de control. Tierra del Fuego, Abril, 2020.

Retrato de una habitante de Ushuaia antes de hacer sus compras en uno de los supermercados abiertos durante el estricto aislamiento por la pandemia. Tierra del Fuego, Abril, 2020.
Retrato de una habitante de Ushuaia antes de hacer sus compras en uno de los supermercados abiertos durante el estricto aislamiento por la pandemia. Tierra del Fuego, Abril, 2020.

Retrato de una habitante de Ushuaia antes de hacer sus compras en uno de los supermercados abiertos durante el estricto aislamiento por la pandemia. Tierra del Fuego, Abril, 2020.
Retrato de una habitante de Ushuaia antes de hacer sus compras en uno de los supermercados abiertos durante el estricto aislamiento por la pandemia. Tierra del Fuego, Abril, 2020.

Imagen tomada de la pantalla de una cámara térmica ubicada en la entrada de un supermercado para medir la temperatura de los compradores que ingresan. Luján Agusti, Tierra del Fuego, Abril, 2020.
Imagen tomada de la pantalla de una cámara térmica ubicada en la entrada de un supermercado para medir la temperatura de los compradores que ingresan. Luján Agusti, Tierra del Fuego, Abril, 2020.

Retrato de una habitante de Ushuaia antes de hacer sus compras en uno de los supermercados abiertos durante el estricto aislamiento por la pandemia. Tierra del Fuego, Abril, 2020.
Retrato de una habitante de Ushuaia antes de hacer sus compras en uno de los supermercados abiertos durante el estricto aislamiento por la pandemia. Tierra del Fuego, Abril, 2020.

Imagen tomada de la pantalla de una cámara térmica ubicada en la entrada de un supermercado para medir la temperatura de los compradores que ingresan. Luján Agusti, Tierra del Fuego, Abril, 2020.
Imagen tomada de la pantalla de una cámara térmica ubicada en la entrada de un supermercado para medir la temperatura de los compradores que ingresan. Luján Agusti, Tierra del Fuego, Abril, 2020.
Fabiola Ferrero - Colombia
"Con Ángela Ponce en Perú y yo en Colombia trabajamos la situación de migrantes venezolanos porque son una población vulnerable. Ellos vienen de escapar a una crisis muy fuerte que no les permitía tener alimentos para su familia y ahora están viviendo otra vez esa situación difícil. Entonces, ella y yo entregamos unas libretitas para que ellos nos dejaran un registro de lo que estaban comiendo, si ellos querían. Y después nosotras volvíamos y las fotografiábamos. Capaz dábamos con gente que no desayunaba, no almorzaba y directamente cenaba unas papas”.

"Carlos, José, Maite y Zuleidy con sus hijos comparten algo de carne que acaban de recibir del carnicero de al lado. Muchos migrantes venezolanos sobreviven gracias a la caridad de vecinos, instituciones y el Estado", Fabiola Ferrero - Bogotá - Colombia.
"Carlos, José, Maite y Zuleidy con sus hijos comparten algo de carne que acaban de recibir del carnicero de al lado. Muchos migrantes venezolanos sobreviven gracias a la caridad de vecinos, instituciones y el Estado", Fabiola Ferrero - Bogotá - Colombia.

"Un grupo de hombres mira por el balcón de su edificio en Santa Fe, Bogotá, mientras una organización ingresa para entregar alimentos a los migrantes venezolanos", Fabiola Ferrero - Bogotá - Colombia.
"Un grupo de hombres mira por el balcón de su edificio en Santa Fe, Bogotá, mientras una organización ingresa para entregar alimentos a los migrantes venezolanos", Fabiola Ferrero - Bogotá - Colombia.

Entradas del diario de un migrante venezolano.
Entradas del diario de un migrante venezolano.

"Maite y Zuleidy caminan en una calle vacía de Bogotá. Tocan puertas pidiendo comida o cualquier mueble que puedan llevar", Fabiola Ferrero - Bogotá - Colombia.
"Maite y Zuleidy caminan en una calle vacía de Bogotá. Tocan puertas pidiendo comida o cualquier mueble que puedan llevar", Fabiola Ferrero - Bogotá - Colombia.

"Comida de un folleto dentro de la casa de Darío González. Recibió una bolsa de ayuda de una institución católica", Fabiola Ferrero - Bogotá - Colombia.
"Comida de un folleto dentro de la casa de Darío González. Recibió una bolsa de ayuda de una institución católica", Fabiola Ferrero - Bogotá - Colombia.

"Varios migrantes venezolanos cocinan juntos dentro de su cocina en un espacio compartido en Santa Fe, Bogotá", Fabiola Ferrero - Bogotá - Colombia.
"Varios migrantes venezolanos cocinan juntos dentro de su cocina en un espacio compartido en Santa Fe, Bogotá", Fabiola Ferrero - Bogotá - Colombia.

Una entrada del diario de una migrante venezolana en Bogotá, Colombia.
Una entrada del diario de una migrante venezolana en Bogotá, Colombia.

Carolina Gómez y su esposo dentro de su casa en el barrio de Santa Fe, Bogotá, Colombia.
Carolina Gómez y su esposo dentro de su casa en el barrio de Santa Fe, Bogotá, Colombia.

"Algunos de los alimentos que el migrante venezolano Ángel Correa tiene dentro de su habitación. En estos edificios, las personas mantienen su comida en las habitaciones y no tienen nevera, por lo que la guardan en cualquier espacio que tengan disponible", Fabiola Ferrero - Bogotá - Colombia.
"Algunos de los alimentos que el migrante venezolano Ángel Correa tiene dentro de su habitación. En estos edificios, las personas mantienen su comida en las habitaciones y no tienen nevera, por lo que la guardan en cualquier espacio que tengan disponible", Fabiola Ferrero - Bogotá - Colombia.

La familia Copeland posa para un retrato dentro de su casa en el barrio de Santa Fe, Bogotá, Colombia.
La familia Copeland posa para un retrato dentro de su casa en el barrio de Santa Fe, Bogotá, Colombia.

Un edificio de migrantes venezolanos en Bogotá en abril de 2020.
Un edificio de migrantes venezolanos en Bogotá en abril de 2020.
Morena Joachín - Guatemala
“La agricultura en el campo es solo un eslabón en nuestras prácticas de la cadena alimentaria. Y a medida que la pandemia continúa extendiéndose, la vida en el campo continúa. Esta historia retrata a una familia dedicada a la permacultura que utiliza recursos y conocimientos ancestrales con los que vive y se alimenta durante la pandemia en una comunidad indígena rural en Guatemala”.

Retrato de Doña Pancha Telón Quex, una mujer indígena que cosecha en su huerta orgánica y vende sus productos en la aldea El Manzanal, ubicada en Tecpán Guatemala, mientras ocurría el cierre de país. Ella cultiva y enseña a sus hijos al cuidado de la comida para el consumo propio a través de los cultivos orgánicos y sus conocimientos y prácticas ancestrales, durante la pandemia de COVID-19.
Retrato de Doña Pancha Telón Quex, una mujer indígena que cosecha en su huerta orgánica y vende sus productos en la aldea El Manzanal, ubicada en Tecpán Guatemala, mientras ocurría el cierre de país. Ella cultiva y enseña a sus hijos al cuidado de la comida para el consumo propio a través de los cultivos orgánicos y sus conocimientos y prácticas ancestrales, durante la pandemia de COVID-19.

Flor de Maria Morales es hija de Doña Pancha y actual lideresa de grupo de jóvenes de las comunidades aledañas en Tecpán Guatemala. Ella trabaja con emprendimiento social y participa en la organización comunitaria de su aldea. Mientras ocurre la pandemia ella prepara los protocolos locales y organiza la participación ciudadana, así como en el liderazgo de los guardianes de las semillas nativas en diferentes grupos de Guatemala a través de sus colectivos sociales.
Flor de Maria Morales es hija de Doña Pancha y actual lideresa de grupo de jóvenes de las comunidades aledañas en Tecpán Guatemala. Ella trabaja con emprendimiento social y participa en la organización comunitaria de su aldea. Mientras ocurre la pandemia ella prepara los protocolos locales y organiza la participación ciudadana, así como en el liderazgo de los guardianes de las semillas nativas en diferentes grupos de Guatemala a través de sus colectivos sociales.

El paso de un agricultor mayor de edad, mientras llega a la parcela ubicada en Patzicía, Chimaltenango Guatemala, uno de los lugares de producción agrícola para la exportación de productos alimenticios en la región. Las cosechas y el trabajo en la producción de alimentos no puede parar a pesar de la pandemia ya que es una de las actividades esenciales para la cadena alimentaria.
El paso de un agricultor mayor de edad, mientras llega a la parcela ubicada en Patzicía, Chimaltenango Guatemala, uno de los lugares de producción agrícola para la exportación de productos alimenticios en la región. Las cosechas y el trabajo en la producción de alimentos no puede parar a pesar de la pandemia ya que es una de las actividades esenciales para la cadena alimentaria.

Mario García, un joven trabaja desde tempranas horas de la mañana en las cosechas de lechuga. Una parte de esa cosecha se perdió por la falta de transporte y por las restricciones en la movilidad de países fronterizos a donde se suele exportar este producto que forma parte de los insumos agrícolas de exportación para el país.
Mario García, un joven trabaja desde tempranas horas de la mañana en las cosechas de lechuga. Una parte de esa cosecha se perdió por la falta de transporte y por las restricciones en la movilidad de países fronterizos a donde se suele exportar este producto que forma parte de los insumos agrícolas de exportación para el país.

Un grupo de mujeres trabaja desde tempranas horas de la mañana en una parcela en el cultivo de ejote ubicado en Chimaltenango, Guatemala uno de los lugares de mayor exportación agrícola. Las mujeres cosechadoras son las primeras en llegar a la tierra para el cuidado de los cultivos de grandes extensiones.
Un grupo de mujeres trabaja desde tempranas horas de la mañana en una parcela en el cultivo de ejote ubicado en Chimaltenango, Guatemala uno de los lugares de mayor exportación agrícola. Las mujeres cosechadoras son las primeras en llegar a la tierra para el cuidado de los cultivos de grandes extensiones.

Semillas nativas de la cosecha de la red de guardianes de las semillas en Guatemala. En su mayoría los jóvenes líderes y educadores crean una práctica ancestral del cuidado de las semillas nativas a través de las cosechas en el país esta actividad se ha realizado por muchos años y durante la pandemia de COVID-19, aún se realizan estas prácticas culturales para el mejoramiento de acceso a los alimentos. Estos frijoles son nativos de Guatemala y hasta hoy en día forman parte de la dieta diaria de una cosmovisión maya.
Semillas nativas de la cosecha de la red de guardianes de las semillas en Guatemala. En su mayoría los jóvenes líderes y educadores crean una práctica ancestral del cuidado de las semillas nativas a través de las cosechas en el país esta actividad se ha realizado por muchos años y durante la pandemia de COVID-19, aún se realizan estas prácticas culturales para el mejoramiento de acceso a los alimentos. Estos frijoles son nativos de Guatemala y hasta hoy en día forman parte de la dieta diaria de una cosmovisión maya.

Las manos de un horticultor mientas riega las semillas en su huerta familiar en las afueras de la ciudad de Guatemala, en una comunidad de Santiago Sacatepequez, durante la pandemia de COVID-19 fueron unas de las acciones que los vecinos urbano rurales tornaron a emprender los conocimientos para el consumo familiar.
Las manos de un horticultor mientas riega las semillas en su huerta familiar en las afueras de la ciudad de Guatemala, en una comunidad de Santiago Sacatepequez, durante la pandemia de COVID-19 fueron unas de las acciones que los vecinos urbano rurales tornaron a emprender los conocimientos para el consumo familiar.
Mayeli Villalba - Paraguay: "Sembrando resistencia en Ñemby"

Doña Ángela Gómez posa en el maizal que sembró dos meses antes, en el pleno otoño de abril. La pandemia de la COVID-19 llegó a Suramérica al finalizar el verano de 2020, en una buena temporada para el ñemity, o cultivo en lengua guaraní. La huerta de doña Angela crece en un terreno que está pegado a su casa ubicada en el barrio Rincón de la ciudad de Ñemby en Paraguay. Desde hace varios años ella consiguió el permiso de la dueña para cultivar ahí varios de los alimentos que consume con su familia.
Doña Ángela Gómez posa en el maizal que sembró dos meses antes, en el pleno otoño de abril. La pandemia de la COVID-19 llegó a Suramérica al finalizar el verano de 2020, en una buena temporada para el ñemity, o cultivo en lengua guaraní. La huerta de doña Angela crece en un terreno que está pegado a su casa ubicada en el barrio Rincón de la ciudad de Ñemby en Paraguay. Desde hace varios años ella consiguió el permiso de la dueña para cultivar ahí varios de los alimentos que consume con su familia.

“Difícil es mantener los verdeos en verano porque el sol es demasiado fuerte. Ni aunque riegues dos veces al día aguantan, por eso ahora en otoño es una buena temporada para plantar”, dice Doña Ángela Gómez. En Paraguay la tierra es tan fértil en gran parte del territorio, que casi por accidente crecen frutas y verduras, al caerse las semillas del plato a la tierra roja vibrante en el patio, en las masetas del jardín o en los canteros de las calles.
“Difícil es mantener los verdeos en verano porque el sol es demasiado fuerte. Ni aunque riegues dos veces al día aguantan, por eso ahora en otoño es una buena temporada para plantar”, dice Doña Ángela Gómez. En Paraguay la tierra es tan fértil en gran parte del territorio, que casi por accidente crecen frutas y verduras, al caerse las semillas del plato a la tierra roja vibrante en el patio, en las masetas del jardín o en los canteros de las calles.

Doña Angela Gómez trabaja la tierra a primeras horas de la mañana y por la tarde, en las últimas horas del sol cuando el calor disminuye su intensidad. Paraguay es uno de los países del mundo con mayor desigualdad en la tenencia de la tierra. Tal como apuntan las investigaciones de la ONG Oxfam el 85% de las tierras cultivables están en manos del 2,5% de la población. Este país ocupa el cuarto puesto en exportación de granos en el continente americano con la producción de soja, según los datos de la Cámara Paraguaya de Exportadores de Cereales y Oleaginosas (CAPECO), y dicho producto se utiliza en su mayoría para alimentar al ganado de Europa y de China.
Doña Angela Gómez trabaja la tierra a primeras horas de la mañana y por la tarde, en las últimas horas del sol cuando el calor disminuye su intensidad. Paraguay es uno de los países del mundo con mayor desigualdad en la tenencia de la tierra. Tal como apuntan las investigaciones de la ONG Oxfam el 85% de las tierras cultivables están en manos del 2,5% de la población. Este país ocupa el cuarto puesto en exportación de granos en el continente americano con la producción de soja, según los datos de la Cámara Paraguaya de Exportadores de Cereales y Oleaginosas (CAPECO), y dicho producto se utiliza en su mayoría para alimentar al ganado de Europa y de China.

Aunque doña Angela Gómez es la principal encargada de la huerta, su hijo y su esposo colaboran con las tareas que exigen el esfuerzo físico de más personas, y la familia completa disfruta de la cosecha. Para julio de 2020 las cifras oficiales de desempleo en Paraguay ascendían a 33.000 en plena pandemia, según informó el Viceministerio de Empleo y Seguridad Social, sin contar con las personas que dependen del empleo informal. En respuesta a la crisis, el Estado paraguayo implementó un programa de subsidios de USD 72, equivalente al 22% del salario mínimo, que no llegó a toda la población afectada.
Aunque doña Angela Gómez es la principal encargada de la huerta, su hijo y su esposo colaboran con las tareas que exigen el esfuerzo físico de más personas, y la familia completa disfruta de la cosecha. Para julio de 2020 las cifras oficiales de desempleo en Paraguay ascendían a 33.000 en plena pandemia, según informó el Viceministerio de Empleo y Seguridad Social, sin contar con las personas que dependen del empleo informal. En respuesta a la crisis, el Estado paraguayo implementó un programa de subsidios de USD 72, equivalente al 22% del salario mínimo, que no llegó a toda la población afectada.

Doña Angela Gómez cocina su cosecha de mandioca para el almuerzo. Uno de los treinta y siete productos de canasta básica que subió de precio al mes de haberse iniciado de la pandemia en Paraguay. Según informó la Secretaría de Defensa del Consumidor y del Usuario (Sedeco), el zapallo fue uno de los más afectados con un incremento del 57% en el costo. Otros productos encarecidos fueron; el popular corte de carne puchero, la zanahoria, la yerba mate, el locote o pimiento, el arroz, la naranja, el pollo entero, la papa, el locro, el pan, la carne molida, el cerdo, entre otros.
Doña Angela Gómez cocina su cosecha de mandioca para el almuerzo. Uno de los treinta y siete productos de canasta básica que subió de precio al mes de haberse iniciado de la pandemia en Paraguay. Según informó la Secretaría de Defensa del Consumidor y del Usuario (Sedeco), el zapallo fue uno de los más afectados con un incremento del 57% en el costo. Otros productos encarecidos fueron; el popular corte de carne puchero, la zanahoria, la yerba mate, el locote o pimiento, el arroz, la naranja, el pollo entero, la papa, el locro, el pan, la carne molida, el cerdo, entre otros.

“Sabemos que esto recién empieza, la pandemia va a durar mucho y la crisis va a empeorar cada vez más. Así que nos estamos preparando como podemos para resistir y no pasar mal”, asergura Tania Rodríguez. Mucha gente en todo Paraguay decidió realizar huertas en su vivienda como estrategia para sobrellevar la crisis. El barrio Rincón de la ciudad de Ñemby en Paraguay, distante a unos 17km de la capital del país, es un ejemplo. Varias personas aprovecharon el tiempo del confinamiento y su parcela para cultivar. De izquierda a derecha: María Celia Pont, Eva Amarilla, Tania Rodríguez, Alexandra Aguirre Rodríguez, Angela Gómez, Blanca Aguirre y Elías Ayala.
“Sabemos que esto recién empieza, la pandemia va a durar mucho y la crisis va a empeorar cada vez más. Así que nos estamos preparando como podemos para resistir y no pasar mal”, asergura Tania Rodríguez. Mucha gente en todo Paraguay decidió realizar huertas en su vivienda como estrategia para sobrellevar la crisis. El barrio Rincón de la ciudad de Ñemby en Paraguay, distante a unos 17km de la capital del país, es un ejemplo. Varias personas aprovecharon el tiempo del confinamiento y su parcela para cultivar. De izquierda a derecha: María Celia Pont, Eva Amarilla, Tania Rodríguez, Alexandra Aguirre Rodríguez, Angela Gómez, Blanca Aguirre y Elías Ayala.
Gabriela Portilho - Brasil: "Cocinar para imaginar nuevos mundos"

(Izquierda) Autorretrato antes de salir al mercado. Al fondo, varios cupones fiscales de compras de alimentos realizadas durante la pandemia. (Derecha) Restos vegetales escaneados de una sopa. "Debido al confinamiento y la escasez de recursos, me volví mucho más consciente del valor de la comida y también de lo que solía desperdiciar. Cuando cocinamos todos los días, es mucho más evidente la cantidad de comida desperdiciada. En 2018, se desaprovechó casi un tercio de la producción mundial de alimentos", asegura la fotógrafa.
(Izquierda) Autorretrato antes de salir al mercado. Al fondo, varios cupones fiscales de compras de alimentos realizadas durante la pandemia. (Derecha) Restos vegetales escaneados de una sopa. "Debido al confinamiento y la escasez de recursos, me volví mucho más consciente del valor de la comida y también de lo que solía desperdiciar. Cuando cocinamos todos los días, es mucho más evidente la cantidad de comida desperdiciada. En 2018, se desaprovechó casi un tercio de la producción mundial de alimentos", asegura la fotógrafa.

(Izquierda) Desinfección del romero antes de consumirlo (Centro) Para evitar salir al supermercado, Gabriela eligió comprar a los productores locales que traían alimentos desde las zonas rurales cercanas. (Derecha) La semilla de aguacate al comienzo de la pandemia ahora es un pequeño árbol en su patio. "Cocinar en casa redujó drásticamente la cantidad de desechos generados a medida que aprendí nuevas formas de reutilizarlos", asegura.
(Izquierda) Desinfección del romero antes de consumirlo (Centro) Para evitar salir al supermercado, Gabriela eligió comprar a los productores locales que traían alimentos desde las zonas rurales cercanas. (Derecha) La semilla de aguacate al comienzo de la pandemia ahora es un pequeño árbol en su patio. "Cocinar en casa redujó drásticamente la cantidad de desechos generados a medida que aprendí nuevas formas de reutilizarlos", asegura.

(Izquierda) Fideos que accidentalmente cayeron sobre la mesa. (Derecha) Lista de compras del supermercado. Durante la cuarentena, Gabriela adquirió el hábito de listar los alimentos antes de ir al mercado, evitando compras innecesarias. También descargó aplicaciones que advierten sobre la fecha de vencimiento de la comida, evitando pérdidas. Los nuevos hábitos fueron una forma de ahorrar y evitar el desperdicio.
(Izquierda) Fideos que accidentalmente cayeron sobre la mesa. (Derecha) Lista de compras del supermercado. Durante la cuarentena, Gabriela adquirió el hábito de listar los alimentos antes de ir al mercado, evitando compras innecesarias. También descargó aplicaciones que advierten sobre la fecha de vencimiento de la comida, evitando pérdidas. Los nuevos hábitos fueron una forma de ahorrar y evitar el desperdicio.

(Izquierda) Restos de la preparación de un pastel. "Escanear y mirar de cerca lo que antes consideraba basura fue una forma de hacerme más consciente de lo que desechaba y de lo que podría reutilizar en la cocina", dice Gabriela. (Centro) Autorretrato mientras horneaba un pastel (Derecha) Uno de los pasos para hacer un pastel durante la cuarentena.
(Izquierda) Restos de la preparación de un pastel. "Escanear y mirar de cerca lo que antes consideraba basura fue una forma de hacerme más consciente de lo que desechaba y de lo que podría reutilizar en la cocina", dice Gabriela. (Centro) Autorretrato mientras horneaba un pastel (Derecha) Uno de los pasos para hacer un pastel durante la cuarentena.

(Izquierda) Hornalla de la casa de Gabriela, donde preparaba su comida. (Centro) Durante la pandemia, comenzó a fermentar kombucha. La fermentacion le trajo varias ideas acerca de la vida y del tiempo de la naturaleza en sus procesos. (Derecha) Harina pasando por el colador mientras se prepara una tarta. Con tantos procesos físicos y químicos sucediendo simultáneamente, la cocina se ha convertido en una especie de laboratorio dentro de su casa.
(Izquierda) Hornalla de la casa de Gabriela, donde preparaba su comida. (Centro) Durante la pandemia, comenzó a fermentar kombucha. La fermentacion le trajo varias ideas acerca de la vida y del tiempo de la naturaleza en sus procesos. (Derecha) Harina pasando por el colador mientras se prepara una tarta. Con tantos procesos físicos y químicos sucediendo simultáneamente, la cocina se ha convertido en una especie de laboratorio dentro de su casa.

En la imagen frontal, autorretrato rompiendo huevos para preparar una tortilla. En la imagen de fondo, la mesa de la cocina está cubierta de harina para abrir una masa de tarta.
En la imagen frontal, autorretrato rompiendo huevos para preparar una tortilla. En la imagen de fondo, la mesa de la cocina está cubierta de harina para abrir una masa de tarta.

"Hacer pan fue una de mis actividades favoritas durante la cuarentena, una forma de observar el tiempo y encontrar algo de consuelo en medio de tantas incertidumbres. En esta imagen fotografié el pan bajo diferentes luces, creando una metáfora con los ciclos lunares y el paso del tiempo. Cocinar nos hace más conscientes del tiempo y sus ritmos y también nos ayuda a cultivar la paciencia en tiempos de ansiedad. Mientras las imágenes de panes se multiplicaron en las redes sociales, en varios mercados de San Pablo ya no era posible comprar harina", relata Gabriela.
"Hacer pan fue una de mis actividades favoritas durante la cuarentena, una forma de observar el tiempo y encontrar algo de consuelo en medio de tantas incertidumbres. En esta imagen fotografié el pan bajo diferentes luces, creando una metáfora con los ciclos lunares y el paso del tiempo. Cocinar nos hace más conscientes del tiempo y sus ritmos y también nos ayuda a cultivar la paciencia en tiempos de ansiedad. Mientras las imágenes de panes se multiplicaron en las redes sociales, en varios mercados de San Pablo ya no era posible comprar harina", relata Gabriela.
"La cadena alimentaria en América Latina en tiempos de COVID-19" - Ruda Colectiva

Henri (18) con su mascota, en el techo de su casa de la que debe 3 meses de alquiler. Perdió su trabajo debido a la cuarentena por el COVID-19 en Perú.
"Uno de cada tres venezolanos no recibe suficiente para comer, según la ONU. Y para más de un millón de personas, Colombia y Perú fueron las mejores opciones para escapar de esa realidad, pero la cuarentena les hace imposible trabajar. ¿Cómo es vivir con la incertidumbre de no tener comida para sus hijos ... otra vez?", Ruda Colectiva - Ángela Ponce - Perú
Henri (18) con su mascota, en el techo de su casa de la que debe 3 meses de alquiler. Perdió su trabajo debido a la cuarentena por el COVID-19 en Perú.
"Uno de cada tres venezolanos no recibe suficiente para comer, según la ONU. Y para más de un millón de personas, Colombia y Perú fueron las mejores opciones para escapar de esa realidad, pero la cuarentena les hace imposible trabajar. ¿Cómo es vivir con la incertidumbre de no tener comida para sus hijos ... otra vez?", Ruda Colectiva - Ángela Ponce - Perú

Una pareja de conductores de reparto en motocicletas durante una manifestación en Quito. Esta fue la segunda protesta mundial de repartidores durante la cuarentena de Covid-19. Exigen seguridades mientras trabajan y pagos de tarifas justas. "Alrededor de la mitad de la población activa con trabajo en Ecuador son trabajadores informales. Los conductores de reparto motorizado, que pertenecen a este porcentaje, prestan servicio a la comunidad en estos tiempos urgentes, arriesgando su salud mientras nos quedamos cómodamente en casa. El propósito de este proyecto es denotar el distanciamiento social en las imágenes, pero también entender la necesidad de este sector de la población", Isadora Romero.
Una pareja de conductores de reparto en motocicletas durante una manifestación en Quito. Esta fue la segunda protesta mundial de repartidores durante la cuarentena de Covid-19. Exigen seguridades mientras trabajan y pagos de tarifas justas. "Alrededor de la mitad de la población activa con trabajo en Ecuador son trabajadores informales. Los conductores de reparto motorizado, que pertenecen a este porcentaje, prestan servicio a la comunidad en estos tiempos urgentes, arriesgando su salud mientras nos quedamos cómodamente en casa. El propósito de este proyecto es denotar el distanciamiento social en las imágenes, pero también entender la necesidad de este sector de la población", Isadora Romero.

"Rosa, una campesina boliviana, transporta sus productos del campo a la ciudad de La Paz, en medio de una crisis de salud que cambia las relaciones entre las personas y sus compradores. En Bolivia, el suministro de alimentos del campo a las ciudades está a cargo de las familias que cultivan en sus propias tierras. La cuarentena ha expuesto la desigualdad de información y conciencia entre la gente del campo y la de las ciudades", Ruda Colectiva - Wara Vargas - Bolivia.
"Rosa, una campesina boliviana, transporta sus productos del campo a la ciudad de La Paz, en medio de una crisis de salud que cambia las relaciones entre las personas y sus compradores. En Bolivia, el suministro de alimentos del campo a las ciudades está a cargo de las familias que cultivan en sus propias tierras. La cuarentena ha expuesto la desigualdad de información y conciencia entre la gente del campo y la de las ciudades", Ruda Colectiva - Wara Vargas - Bolivia.

"En el segundo piso del Mercado de la Ciudad de Valparaíso, los restaurantes dejaron de funcionar desde la llegada de la pandemia al país. Este proyecto fotografía la ausencia. El rastro silencioso de la humanidad", Ruda Colectiva - Paz Olivares Droguett - Chile.
"En el segundo piso del Mercado de la Ciudad de Valparaíso, los restaurantes dejaron de funcionar desde la llegada de la pandemia al país. Este proyecto fotografía la ausencia. El rastro silencioso de la humanidad", Ruda Colectiva - Paz Olivares Droguett - Chile.

"Doña Ángela produce alimentos en el hogar para consumo familiar asegurando su acceso a este derecho básico. No es necesario ir lejos de Asunción para conocer gente como ella, que ha elegido producir parte de su comida. Para ellos, es una forma de sostener la cultura campesina tan profundamente arraigada en Paraguay y, al mismo tiempo, una estrategia de resistencia a la especulación del mercado", Ruda Colectiva - Mayeli Villalba - Paraguay.
"Doña Ángela produce alimentos en el hogar para consumo familiar asegurando su acceso a este derecho básico. No es necesario ir lejos de Asunción para conocer gente como ella, que ha elegido producir parte de su comida. Para ellos, es una forma de sostener la cultura campesina tan profundamente arraigada en Paraguay y, al mismo tiempo, una estrategia de resistencia a la especulación del mercado", Ruda Colectiva - Mayeli Villalba - Paraguay.

"Durante la cuarentena, muchas personas comenzaron a cocinar en casa y a revisar sus hábitos de consumo. De manera personal, este proyecto investiga, principalmente a través del intercambio de recetas, el acto de cocinar en casa: el tiempo requerido, el trabajo físico involucrado, el desperdicio de alimentos y la basura que generamos. Cocinar puede ser un ejercicio diario que crea conciencia sobre nuestras acciones e impacto en el planeta", Ruda Colectiva - Gabriela Portilho - Brasil.
"Durante la cuarentena, muchas personas comenzaron a cocinar en casa y a revisar sus hábitos de consumo. De manera personal, este proyecto investiga, principalmente a través del intercambio de recetas, el acto de cocinar en casa: el tiempo requerido, el trabajo físico involucrado, el desperdicio de alimentos y la basura que generamos. Cocinar puede ser un ejercicio diario que crea conciencia sobre nuestras acciones e impacto en el planeta", Ruda Colectiva - Gabriela Portilho - Brasil.

"La solidaridad florece en los peores momentos. Nivia es una 'cantora', lo que significa que es una guardiana que protege a su gente y su territorio. En un acto de espontaneidad, se ha reunido con amigos y familiares para comprar comida y llevarla a más de 60 familias en Cali", Ruda Colectiva - Ximena Vazquez - Colombia
"La solidaridad florece en los peores momentos. Nivia es una 'cantora', lo que significa que es una guardiana que protege a su gente y su territorio. En un acto de espontaneidad, se ha reunido con amigos y familiares para comprar comida y llevarla a más de 60 familias en Cali", Ruda Colectiva - Ximena Vazquez - Colombia

"Durante la emergencia nacional causada por el virus COVID-19, uno de los sectores más afectados en México son los vendedores ambulantes de alimentos. Como resultado de las prohibiciones del gobierno local, la población ha dejado de asistir a los mercados callejeros (tianguis), ya que son lugares con una mayor afluencia de personas. En esta historia, Koral documenta el contexto de estos mercados, así como las personas responsables de distribuir los alimentos y las medidas que toman para protegerse del virus", Ruda Colectiva - Koral Carballo - México
"Durante la emergencia nacional causada por el virus COVID-19, uno de los sectores más afectados en México son los vendedores ambulantes de alimentos. Como resultado de las prohibiciones del gobierno local, la población ha dejado de asistir a los mercados callejeros (tianguis), ya que son lugares con una mayor afluencia de personas. En esta historia, Koral documenta el contexto de estos mercados, así como las personas responsables de distribuir los alimentos y las medidas que toman para protegerse del virus", Ruda Colectiva - Koral Carballo - México
