Fotografía

Estas fotografías lo transportan a una boda musulmana en Europa

En Ribnovo, Bulgaria, las bodas de invierno tradicionales de musulmanes eslavos, también conocidos como pomacos, duran dos días y participa todo el pueblo. Martes, 2 Enero

Por Becky Little
Fotografías de Guy Martin

La crisis de los refugiados sirios ha atraído la atención del mundo a los musulmanes en Europa. Además, ha dado lugar a una nueva ola de sentimientos antislámicos. Pero como el fotógrafo Guy Martin muestra en sus fotos de Ribnovo, Bulgaria, las comunidades musulmanas se han establecido desde hace mucho tiempo en una parte del continente.

La remota villa de Ribnovo es una de las dos en el país que celebra tipos regionales de ceremonias de bodas de musulmanes eslavos o pomacos. Estas se llevan a cabo cada invierno, la temporada tradicional para las bodas.

Las bodas de los pomacos en Ribnovo duran dos días completos, abarcando todo el sábado y todo el domingo. Cada fin de semana de invierno en Ribnovo, puede ver personas bailando, comiendo y construyendo habitaciones elaboradas para la celebración de nuevos novios y novias.

Estas habitaciones, según Martin, se construyen el sábado por la mañana a primera hora fuera del hogar de la familia de la novia. La intención es que muestren a la familia, los amigos y vecinos cómo se verá la nueva vida de la pareja y además alardear al respecto: mientras más grande y más elaborada sea la preparación, mejor.

Poco después, amigos y vecinos llegan con presentes que dejan fuera del hogar de la familia de la novia. Martin comenta que la familia de la novia también construye un andamio de madera de 20 pies (seis metros) de altura afuera de la casa, en el que las personas cuelgan "frazadas, tapetes, alfombras y ropa, [algunas] hechas a mano, algunas compradas, para que la nueva novia y el nuevo novio tengan en su nuevo hogar".

La participación de la comunidad es clave. Martin afirma que el andamio, por ejemplo, por lo general necesita de hasta 10 o 15 hombres para su construcción. Luego se presenta la tarea de preparar la habitación y desmontarla al final del día. Se necesita un ejército de 50 a 60 personas en cada boda, comenta Martin.

Después del espectáculo de la habitación a la mañana, la familia de la novia realiza una celebración el sábado por la tarde. Los pomacos comen, sujetan dinero con alfileres sobre los novios y bailan la tradicional "houra" en la plaza de la villa. Más tarde, por la noche, la novia y sus amigas pueden pintarse las manos con alheña. Los jóvenes terminarán la noche en cafeterías, fumando y conversando

Al día siguiente, todo sucede otra vez. La preparación de la habitación y los regalos aparecen en la mañana; la familia del novio realiza otra fiesta en la tarde.

Pero el sábado por la noche, la novia no solo se pinta las manos con alheña. Además, se recuesta mientras que sus amigas y las mujeres de la familia decoran con cuidado su rostro con pintura blanca y joyas, un proceso llamado gelina que, según Martin, puede llevar horas.

Más tarde, levantan a la novia para que se ponga de pie con los ojos cerrados y salga del hogar de sus padres. Martin afirma que es algo simbólico, ya que ella se marcha de ese hogar y no regresará allí para vivir”.

En ese momento una multitud se reúne afuera y los novios se colocan frente a ella hasta por una hora, mientras reciben regalos y les toman fotografías (todo esto mientras la novia aún tiene los ojos cerrados). Un imán puede dedicar una bendición o una oración. Luego la novia comienza con su recorrido ceremonial hacia el hogar de la familia de su esposo.

La novia y el novio, no importa si viven uno al lado del otro o si viven a una milla (1,6 kilómetros) de distancia, tendrán que caminar mientras ella mantiene los ojos cerrados, comenta Martin.

Una vez que lleguen, la familia del novio sigue a los recién casados hasta su habitación. Los parientes del novio pueden levantar un velo de color rojo sobre todo el rostro de la novia, un retroceso hacia la época en que todos los matrimonios eran arreglados, para que puedan conocerla de forma simbólica.

Luego, todos (finalmente) dejan a los recién casados juntos, durante tres días completos.

En la actualidad, los jóvenes de Ribnovo con frecuencia se mudan al extranjero en busca de trabajo, a veces por una parte del año y a veces por todo el año. Y a medida que las citas se vuelven más aceptables, los matrimonios organizados son menos comunes. (Algunos jóvenes pomacos no realizan la ceremonia elaborada por otro motivo, uno que tiene menos que ver con la tradición y más con las finanzas. Después de todo, requiere mucho más dinero montar una boda comunal).

Si bien Martin afirma que la tradición de las bodas pomacas sigue firmemente en pie, todavía no se ha visto si los jóvenes de Ribnovo, que quedan expuestos a nuevas ideas cuando se mudan al exterior, seguirán volviendo a casa para casarse.

Becky Little escribe sobre Historia y Cultura.

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