#NGXplorers: Daniela Cafaggi

Bióloga mexicana

Published 20 de febrero de 2018 16:05 GMT-3, Updated 5 de noviembre de 2020 04:28 GMT-2
Daniella Cafaggi
Daniella Cafaggi
Fotografía de Alejandro Ganesh Marin Mendez

¿Cómo elegiste tu objeto de estudio?

Yo trabajo con murciélagos. Jamás había siquiera pensado cómo era la cara de uno, pero en una oportunidad conocí a Rodrigo Medellín, quien me enseñó fotos de estos animales, y me cautivó la cantidad de formas, colores y tamaños que puede haber en un solo grupo de animales. Ahora estoy trabajando en tratar de cambiar la mentalidad que tenemos las personas hacia ellos porque, por lo mismo que me gustaron tanto, quiero que las personas los conozcan para que les gusten de igual manera.

¿Cómo inició tu vínculo con Rodrigo Medellín?

Primero conocí a su esposa. Yo trabajaba con ella ilustrando y él vio mis dibujos y le interesaron. Fue así como empecé a trabajar con él. Un buen día encontramos un proyecto en el que pudimos combinar mi amor por el arte, mi amor por las personas y por los murciélagos.

¿A qué te hubieras dedicado de no haber sido exploradora?

Definitivamente hubiera sido artista o maestra. Me encanta dibujar. Afortunadamente podemos combinar la educación con la exploración, así que estoy muy contenta porque soy las tres cosas.

¿Recuerdas alguna anécdota graciosa durante tu trabajo de campo?

Estuve en Chihuahua junto con mi novio, que también es biólogo. Él trabaja con los mamíferos del norte de la sierra. Habíamos salido a explorar para colocar unas cámaras trampas, cuando se apareció una manada de bisontes. Detuvimos la camioneta para tomarles fotos, pero no sabíamos que, en ese momento, algunas madres estaban teniendo sus bebés y, por eso, todo el grupo estaba algo estresado. Nosotros comenzamos a caminar hacia ellos y, de pronto, dos machos gigantes comenzaron a acercarse poco a poco, luego más rápido y más rápido y, si bien todos dicen que no hay que correr de los animales porque te conviertes en su “presa”, igualmente corrimos hacia la camioneta. Finalmente nos dimos cuenta que ellos no querían hacernos daño, sino que querían que nos alejáramos.

¿Cómo ves la realidad medioambiental en 20 años?

Me parece que las personas están entendiendo cada vez más los problemas que tiene el medioambiente y los propios, como seres humanos. En este momento están sucediendo muchas cosas respecto al cambio climático, a la desaparición de las especies. Yo tengo la esperanza que todo esto nos llegue y en 20 años la mentalidad ya esté más enfocada al cambio.

¿Cómo te ves a ti y a tu trabajo en 20 años?

A mí me encantaría poder sentirme orgullosa de lo que estoy haciendo y saber que mi trabajo contribuyó a cambiar la mentalidad de personas cercanas; por lo menos que mi granito de arena haya servido de algo. Me veo con hijos y educándolos para que tengan conciencia ambiental.

¿Cómo surge tu interés por la educación ambiental?

Como científicos tenemos la responsabilidad de aprender y traducir lo que estamos haciendo en el campo y en el laboratorio.  En este punto es que surge mi gusto por la educación medioambiental. Si bien estamos haciendo ciencia dura, muchas veces, no sirve de nada si se queda en el campo o en un artículo que otros científicos están leyendo. Es por eso que no solo quiero estar en el campo sino también enseñar para que se pueda difundir la información.

¿Cómo fue tu experiencia con Photo Ark, de Joel Sartore?

La oportunidad que me dieron ha sido una de las experiencias más bonitas que he tenido como bióloga. Pude interactuar de cerca con una comunidad que apenas conocía. Pude interactuar con los niños y maestros y me encantó saber que estos niños están muy interesados por lo que tienen alrededor, si bien no habían tenido una aproximación científica.

 

*Producción: Mariel Castro y Guadalupe Bengochea.

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