Astrónomos identifican las estrellas desde donde los alienígenas podrían ver la Tierra

Si compartimos la galaxia con extraterrestres, no podrían ver a la Tierra cruzando frente al Sol salvo que vivan en alguno de estos sistemas de estrellas.

Publicado 28 de junio de 2021 18:40 GMT-3, Actualizado 30 de junio de 2021 11:17 GMT-3
exoplanet

Kepler-186f fue el primer exoplaneta rocoso que se halló dentro de la zona de habitabilidad, la región alrededor de una estrella anfitriona donde la temperatura es la correcta para que un mundo tenga agua líquida en la superficie. Si la vida inteligente existe en los planetas como Kepler-186f, es posible que haya descubierto a nuestro propio planeta con sistemas similares a los que usamos nosotros.

Fotografía de Ilustración de NASA Ames/SETI Institute/JPL-Caltech

Miles de mundos alienígenas han revelado su presencia a los astrónomos al cubrir una pequeña porción de luz de estrella cuando pasan por las caras de sus estrellas, una simple consecuencia de la geometría celestial. Al observar estos traslados durante la última década, hemos aprendido que hay más planetas que estrellas en la Vía Láctea, y que la galaxia está repleta de mundos donde las condiciones podrían ser óptimas para que la vida se desarrolle.

En la actualidad, los astrónomos están considerando el otro lado de esa centellante ecuación.

“¿Qué estrellas pueden vernos como alienígenas, como el planeta en tránsito que bloquea la luz de la estrella?, pregunta Lisa Kaltenegger, de Cornell University que elaboró una respuesta a esa pregunta en un nuevo estudio publicado en la revista Nature.

La mayoría de los planetas que se encuentran más allá del sistema solar han sido detectados al mirar los mundos que pasean por las caras de sus estrellas. Aunque este método de tránsito ha generado vastos resultados, se le escapan la incontable cantidad de planetas que no pasan en frente de sus estrellas desde la perspectiva de la Tierra. De la misma manera, los observadores alienígenas necesitan estar en el lugar correcto para observar cuando la Tierra periódicamente tapa una porción de la luz solar, y eso se modifica dado que las estrellas cambian sus posiciones relativas.

"El cosmos es dinámico, así que esa posición estratégica debería modificarse con el tiempo. Y quería saber... ¿cuánto tiempo tienes para encontrar un planeta?", se pregunta Kaltenegger.

Con Jackie Faherty, científica sénior del American Museum of Natural History (Museo Estadounidense de Historia Natural) de New York, Kaltenegger calculó que cualquier alienígena que esté orbitando alguna de las 2.034 estrellas cercanas podría ver a la Tierra atravesando la cara del Sol en un periodo de tiempo de 10.000 años que se extiende 5.000 años al pasado y 5.000 en el futuro.

La pareja también calculó que un estimado de 29 planetas potencialmente habitables podrían ver el tránsito de la Tierra y están lo suficientemente cerca para detectar las transmisiones de radio realizadas por los seres humanos. Por lo tanto, los estudios como este nos ponen en evidencia a un grupo de estrellas que podrían ser el blanco de nuestra propia investigación de inteligencia extraterrestre, o SETI (search for extraterrestrial intelligence).

“Estas estrellas recientemente identificadas deberían ser los primeros blancos para nuestro propio SETI porque podrían ser fuentes de mensajes interestelares premeditados para nosotros", reflexiona en un correo electrónico René Heller del Max Planck Institute for Solar System Research (Instituto para la Investigación del Sistema Solar Max Planck). Si los observadores alienígenas saben que estamos aquí, podrían "enviarnos algún saludo".

Un constante y arremolinado conjunto de estrellas

Para identificar esas estrellas con vista a la Tierra cuando esta se encuentra en tránsito por el Sol, Kaltenegger y Faherty examinaron información de la nave espacial Gaia de la Agencia Espacial Europea, que sigue muy de cerca los movimientos de más de mil millones de estrellas.

Todos los mundos que podrían ver a la Tierra orbitan estrellas que están precisamente alineadas con la nave en la que rodeamos al Sol (una pequeña línea en el espacio conocida como eclíptica y, en este estudio, como la zona de tránsito de la Tierra). Muy poco por encima o por debajo de la eclíptica, la huella de la Tierra no sería visible. La pareja identificó 1.402 estrellas que se encuentran actualmente en la eclíptica y dentro de alrededor de 300 años luz de la Tierra. Luego, pusieron el cielo a avanzar y retroceder, y estudiaron cómo las estrellas cambiaban con el tiempo para encontrar aquellas que fortuitamente se posicionaban para permitir observar la Tierra.

Aunque las estrellas en nuestro cielo no parecieran moverse demasiado, están constantemente cambiando una respecto a la otra. Por ejemplo, en 2.000 años, Polaris ya no será la estrella del norte, como no fue la estrella polar cuando los observadores del antiguo Egipto, Babilonia y China trazaron el cielo hace miles de años.

Es por ello que agregar ese elemento de tiempo "es fundamental para mirar a la Tierra como un planeta en tránsito por las grandes distancias involucradas", escribe en un correo electrónico Heller, que realizó un cálculo similar. "Uno debe considerar el aspecto del cielo literalmente como una película y no como una imagen".

En los últimos 5.000 años, el equipo halló que 313 estrellas adicionales podrían haber visto a la Tierra marchar por el Sol. En los próximos 5.000 años, otras 319 tendrán la misma vista.

"Fue interesante determinar cuánto dura esa primera fila cósmica", explica Kaltenegger. Muchas estrellas tienen, al menos, miles de años para encontrar a la Tierra. "Y muchas de ellas tienen más de 10.000 años", agrega. "Así que eso es bastante tiempo".

Siete de estas estrellas son anfitrionas de exoplanetas conocidos. Algunas lo son hasta de mundos que se sospechan son rocosos. Usando lo que conocemos sobre la existencia de planetas rocosos, Kaltenegger y Faherty estimaron que, en su muestra, hay al menos 508 planetas habitables y 29 están lo suficientemente cerca para detectar las transmisiones de radio de la Tierra.

¿Qué son los exoplanetas?
Los exoplanetas desafían la idea de que estamos solos en el universo. Aprende qué tipos de exoplanetas existen, los métodos que emplean los científicos para encontrarlos y cuántos mundos podrían existir en la Vía Láctea.

Durante aproximadamente el último siglo, hemos filtrado señales de radio al espacio. Algunas, como nuestras transmisiones de televisión, son demasiado débiles para poder discernirlas fácilmente a distancias cósmicas. Pero otras, como las ondas de radio expansivas concentradas emitidas por radas poderosos, son lo suficientemente claras para detectarlas fácilmente.

Hoy, nuestras transmisiones de radio más poderosas son en forma de radar planetario, utilizado por los astrónomos para estudiar los objetos del sistema solar como los asteroides al hacer rebotar las ondas de radio contra ellos. Hasta su colapso en diciembre, el observatorio Arecibo era el radar planetario más poderoso de la Tierra y los sonidos metálicos producidos por su transmisor (que tenían como objetivo los objetos en la eclíptica) estaban enviando mensajes a cualquier mundo alienígena que estuviera en su campo visual.

“Si te encuentras en la zona de tránsito de la Tierra, verás preferentemente enormes cargas de emisiones de radio a medida que estudiamos nuestro sistema solar porque todo se encuentra en la misma nave", explica Sofia Sheikh de SETI Research Center (Centro de Investigación SETI) de University of California, Berkeley, que ha llevado a cabo investigaciones SETI en un grupo de estrellas similares. "Así que es muy probable que las estrellas que podrán vernos en tránsito, de casualidad, recojan el excedente de la astronomía radar".

Con los instrumentos adecuados, los observadores alienígenas en la zona de tránsito de la Tierra podrían haber visto hasta cómo los seres humanos fueron alterando de a poco la composición de la atmósfera del planeta; algo que comenzó más pronunciadamente hace alrededor de 200 años con la Revolución Industrial y sigue hasta hoy. Sheikh señala que eso es un ejemplo de tecnomarcador o señal de que algo artificial está afectando la composición natural de los gases que cubren un planeta.

Solo unos pocos encuentros

Sin embargo, como Kaltenegger y Faherty señalan, algunos de los mundos alienígenas que creemos podrían ser propicios para la vida todavía no pueden ver a la Tierra como un planeta en tránsito a pesar de que nosotros sí podemos verlos. Es como mirar por un espejo cósmico de dos caras.

Estos mundos incluyen cuatro de los siete planetas del tamaño de la tierra que orbitan una estrella llamada TRAPPIST-1, que no podrán ver a la Tierra por otros 1.642 años. Dos mundos con la masa de la Tierra que orbitan la estrella Teegarden, a aproximadamente 12 años luz, no podrán vernos hasta el año 2050. Y Ross128, anfitriona de un planeta con la misma masa de la Tierra a 11 años luz, podría haber visto el tránsito de la Tierra por 2.158 años, hasta hace 900 años, cuando salimos de su visión durante la Alta Edad Media.

"Algunos observadores hipotéticos en las estrellas cerca de la eclíptica podrían no vernos en tránsito hoy, pero podrían haber descubierto la Tierra como un planeta con vida hace milenios, o descubrirán nuestro tránsito en miles de años", escribe Heller.

¿Alguien en el planeta de la estrella Ross128 habría reconocido a la Tierra como un planeta habitado hace miles de años? ¿Se perdieron la oportunidad de ver señales de una biosfera en evolución en este punto azul pálido? ¿Y qué será de la vida en la Tierra cuando los mundos de TRAPPIST-1 tengan la posibilidad de encontrar nuestro planeta? ¿Cómo cambiarían sus huellas?

"Tenemos que pensar más allá del aquí y ahora", indica Sheikh. "Realmente limitamos nuestra investigación si buscamos cosas que están en el mismo estado de evolución. Creo que, ya sea biológica o tecnológicamente, es necesario que pensemos en un futuro y en un pasado lejanos".

Seguir leyendo

Descubre Nat Geo

  • Animales
  • Medio ambiente
  • Historia
  • Ciencia
  • Viajes
  • Fotografía
  • Espacio
  • Video

Sobre nosotros

Suscripción

  • Regístrate en nuestro newsletter
  • Disney+

Síguenos

Copyright © 1996-2015 National Geographic Society. Copyright © 2015-2017 National Geographic Partners, LLC. Todos los derechos reservados