Ciencia e innovación

En junio llega el solsticio y otros fenómenos astronómicos

Este mes, habrá planetas grandes y pequeños que brillarán en todo su esplendor, y una luna que también nos dará motivos para observar el cielo. lunes, 10 de junio de 2019

Por Andrew Fazekas
En junio, Júpiter se encontrará en oposición, lo que significa que estará en su momento de más brillo y esplendor durante todo el año.

Este mes, las estaciones cambiarán con la llegada del solsticio de junio, que anuncia el comienzo del calor veraniego en el norte y del frío invernal en el sur. Los astrónomos aficionados también podrán disfrutar de las mejores vistas del planeta más grande del sistema solar, Júpiter, que se encontrará en su momento de mayor tamaño y brillo de los últimos cinco años.

Así que anota estas fechas en el calendario de junio y contempla el firmamento la próxima noche de cielo despejado.

1 de junio: Venus y la luna

La mañana del 1 de junio, Venus estará cerca de la luna creciente.

Venus, conocido cariñosamente como el gemelo “malvado” de la Tierra, es uno de los planetas más brillantes gracias a su atmósfera densa y reflectante. La mañana del 1 de junio, se unió a Venus la delgadísima luna creciente, lo que creó un espectáculo muy interesante.

4 de junio: la luna y Mercurio

El 4 de junio, la delgada luna creciente actuará como guía para poder ver el diminuto Mercurio.

Apenas unos días después de la visita matutina a Venus, la luna aparreció en el cielo nocturno junto a otro planeta, el pequeño Mercurio; un Mercurio de aspecto estelar se situó a solo seis grados a la derecha.

10 de junio: el enorme y brillante Júpiter

Júpiter se encontró en su máximo esplendor y brillo el 10 de junio.

La noche del día 10, Júpiter estuvo en su momento de máxima grandeza y resplandor del año. Esto se debe a que el mayor planeta del sistema solar alcanzó oficialmente la oposición, lo que significa que está en un punto diametralmente opuesto a nuestro sol desde nuestra perspectiva y su brillo se hará visible desde el atardecer al amanecer.

La oposición también implica que Júpiter se encuentra en su punto más cercano de la Tierra en su ciclo orbital, a unos 640 millones de kilómetros. Así, está casi 18 millones de kilómetros más cerca que durante la oposición del año pasado, por lo que tiene un brillo asombroso, superior incluso al de la cercana y resplandeciente estrella Antares.

Si tienes prismáticos o un telescopio pequeño, no te pierdas el séquito de satélites de Júpiter y los complejos detalles atmosféricos del planeta. Quienes tengan telescopios más grandes podrán ver la famosa Gran Mancha Roja a medida que el planeta gire sobre su eje. Esta tormenta ciclónica tiene un tamaño similar al de la Tierra y lleva rugiendo unos tres siglos. Pero en las últimas semanas, los astrónomos más detallistas han observado cambios en la Gran Mancha Roja, según Sky & Telescope. Del famoso ciclón sobresalen grandes filamentos gaseosos —algunos de casi 9.600 kilómetros de largo— que modifican la visión del aspecto distintivo del ciclón.

15 de junio: Júpiter en un triángulo

Júpiter, la luna y la estrella roja Antares formarán un triángulo celeste el 15 de junio.

Poco tiempo después del atardecer local del día 15, observa la parte sudeste del cielo para ver la luna gibosa creciente, que formará una asombrosa formación junto a los brillantes Júpiter y Antares, la estrella más resplandeciente de la constelación Escorpio. La noche siguiente, la luna estará casi llena y se ubicará al otro lado de Júpiter, y de este modo, el triángulo se convertirá en un arco celeste.

16 de junio: Venus y Aldebarán

El 16 de junio, observa a Venus cerca de la estrella Aldebarán.

Si lo que buscas es una observación desafiante, usa tus prismáticos para encontrar a Venus y la brillante estrella Aldebarán, el “ojo” de la constelación Tauro, juntos al alba en el horizonte oriental. Para verlos, lo mejor será que te ubiques en un lugar con vistas despejadas del horizonte oriental y que empieces a observar unos 45 minutos antes del amanecer local.

18 de junio: Mercurio y Marte

El 18 de junio, Mercurio y Marte parecerán estar muy cerca en el cielo.

Después del atardecer, mira hacia el oeste y contempla un encuentro cercano entre Mercurio y Marte. La separación entre los dos planetas será de solo medio grado, igual al ancho de la luna llena, por lo que, en 13 años, será el encuentro más cercano de estos pequeños mundos.

Marte brilla unas 5 veces más que Mercurio, por lo tanto, suele ser más difícil detectar el planeta que se encuentra en una ubicación más interna. Pero como ambos mundos estarán muy cerca el 18 de junio, Mercurio debería ser mucho más fácil de encontrar. Y una vez se hayan ubicado los dos planetas, observa una luna gibosa emparejada con el brillante planeta Saturno, que saldrá con ella al sudeste.

21 de junio: solsticio de verano

Para el hemisferio norte, el verano comenzará oficialmente a las 15:54 UTC del 21 de junio. Durante esta estación, el eje septentrional de la Tierra se inclina levemente hacia el sol, de forma que el hemisferio norte recibe más luz solar directa y experimenta temperaturas más cálidas.

Por su parte, el solsticio de junio marca el comienzo del invierno en el hemisferio sur, ya que los lugares al sur del Ecuador se alejan del sol, lo que provoca temperaturas más frías.

El primer día de la nueva estación y durante unos días siguientes, parecerá que el sol sale por el mismo lugar del horizonte, de ahí el origen de la palabra “solsticio”, que significa “el sol está estático” en latín. A partir del solsticio de junio, los días empezarán a acortarse en el hemisferio norte y a alargarse en el sur.

23 de junio: Mercurio en su mejor momento

El 23 de junio será el día que más fácilmente se podrá ver a Mercurio.

Mercurio suele ser un planeta difícil de observar sin equipos sofisticados, ya que nunca se aleja mucho del sol, de modo que aparece justo antes del amanecer o durante un breve periodo de tiempo posterior al atardecer, y se pierde fácilmente entre el resplandor del crepúsculo.

Pero durante el mes de junio, Mercurio se irá alejando del sol e irá ascendiendo hacia el atardecer. Y la noche del día 23, alcanzará su distancia máxima del sol desde la perspectiva de los observadores, por lo que será más fácil poder observarlo. Después del 23, el pequeño planeta empezará a hundirse de nuevo hacia el horizonte occidental y se perderá en el brillo del atardecer antes de que acabe el mes.

Recuerda utilizar prismáticos, si puedes, para observar la parte baja del cielo occidental unos 20 minutos antes del atardecer. Busca un pequeño objeto tenue y de aspecto estelar. Después, debería ser fácil observarlo a simple vista.

30 de junio: la luna y Aldebarán

La luna creciente ayudará a los observadores a encontrar la estrella Aldebarán en los cielos previos al amanecer del 30 de junio.

Este mes tendrás una segunda oportunidad de encontrar la resplandeciente estrella Aldebarán, el “ojo” de la constelación Tauro, el toro. Sin embargo, esta vez la luna creciente desempeñará el rol de guía, ya que se encontrará a solo tres grados de la estrella, igual al ancho de los tres dedos del medio.

Tendrás que apurarte para llegar a contemplar este emparejamiento estelar, ya que Tauro saldrá sobre el horizonte oriental una hora después del amanecer local.

Andrew Fazekas, “The Night Sky Guy”[el muchacho del cielo nocturno], es el autor de Star Trek: The Official Guide to Our Universe y la segunda edición de The Backyard Guide to the Night Sky. Síguelo en Twitter, Facebook e Instagram.

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