E6PR: Conoce el proyecto mexicano que desarrolló un packaging biodegradable

Un equipo multidisciplinario de emprendedores de México desarrolló una opción sustentable para dejar de usar los anillos de plástico en los packs de seis de cervezas o refrescos. Su producto se degrada con facilidad y es compostable.viernes, 21 de septiembre de 2018

Por Mariel Castro

Estás de vacaciones. Al fin, llegas a posar los pies sobre la arena y la primera ola del mar te tapa los tobillos. De repente, algo se enreda en tu pantorrilla. ¿Un alga? ¿Una medusa? ¡No, un pedazo de plástico con anillas para un paquete de seis refrescos!

Quizás alguna vez te haya pasado algo similar con algún producto de plástico desechado al océano que regresa a la costa por la fuerza de la corriente. Algo similar le sucedió a uno de los socios fundadores de E6PR (Eco Six Pack Ring) mientras estaba en una playa trabajando en un shooting comercial. Entonces, pensó: ¿Cómo hacemos para inventar algo que sustituya esta opción?

Con esta premisa, llegó a Juan Francisco García, co-fundador y COO de E6PR, quien por ese entonces ya había tenido la experiencia de trabajar en un producto similar para un zoológico. Después de intentar varias opciones, lograron un producto que es biodegradable y compostable que se realiza, entre otros materiales, con desechos que deja la producción de cerveza.

“Puede ser trigo o cebada. Utilizamos la paja de la planta con la que se hace el grano y con la que después se fabrica la cerveza. Adicionalmente podemos utilizar el mismo grano que desecha la industria de la cerveza que está adentro de la patente y permite utilizar todos estos desechos que no aprovechan”, asegura García.

Su primer prototipo se subió en 2016 a un concurso llamado Cannes Lions, Francia. “El producto, antes de llegar allí, era ya un boom en redes sociales y medios. Y en el concurso ganamos tres premios. Nos dimos cuenta que no solo habíamos inventado un producto bastante bueno, sino que había una oportunidad de transformar la industria del empaque y de las bebidas”, reconoce el COO de E6PR.

Según explicó García en una entrevista exclusiva a National Geographic, desde ese momento, comenzaron una labor de casi dos años de ir llevando y desarrollando el producto a una producción en masa.

“Hoy en día tu puedes ver un montón de productos innovadores en redes sociales que se ven padrísimos, pero cuando lo quieres llevar a producción en masa, que sea eficiente en costos y que puedan escalar, que lo puedas producir y que funcione, pues ya es todo un reto. (…) A los clientes no les importa si es plástico o si es ecológico, quieren el mismo desempeño que el plástico. Lo trabajamos, lo mejoramos, buscamos que el costo no sea muy alto, pero también que fuera compostable, no fuera tóxico”, asegura García.

En enero de este año, hicieron el primer lanzamiento oficial con la cervecera SaltWater que está en Miami. “Tuvimos muy buen resultado, ningún problema en el canal de distribución, retail, etc… Y una vez que probamos el producto con ellos, empezamos ya ventas a diferentes países como Sudáfrica, Australia y otros estados de Estados Unidos. Hasta ahora se ha desempeñado muy bien”, afirman esperanzados García y Ricardo Mulás, CFO de E6PR. Según los datos aportados por ellos, utilizando los anillos ecológicos se están evitando, aproximadamente, 5 toneladas de plástico al mes.

El plan del proyecto es ir bajando el costo de manera escalada y buscar mayor eficiencia en materias primas.

Estos anillos son biodegradables y compostables.

Nuevos productos, nuevos materiales

Además de posicionar estos anillos biodegradables, este equipo de emprendedores busca trasladar esta posibilidad amigable con el medio ambiente a otros modelos. Al respecto, García comenta: “Actualmente tenemos una planta piloto en México dedicada a generar nuevos productos, pero también nuevos materiales. Este producto tiene una escalabilidad enorme y no nos queremos enfocar en un solo material. Vamos a tener que tropicalizar la materia prima según el país donde se está trabajando y las materias primeras que tengamos cerca”.

Mientras este equipo sigue trabajando, los consumidores parecen haber recibido con buenos ojos el producto. “La recepción del público es muy buena. Hay dos actores principales aquí: el cliente final y el cervecero (puede ser el restaurantero o el dueño de un hospital). Al cliente final le encanta el producto y se lo exige a su proveedor de ese producto. Al cervecero el tema costo sí lo afecta y lo cuida mucho. Sobre todo que en la industria de la cerveza, el costo mayor se lo lleva el distribuidor como la tienda que lo vende. Pero desde el año pasado ha empezado a haber una demanda mayor por estos productos ecológicos y una exigencia de los clientes finales tan grandes que empieza a ser una obligación para los productores de cerveza buscar alternativas”, concluye García.

De izquierda a derecha: Jorge Reynoso (Co-fundador y CEO), Ricardo Mulás (CFO), Marco Vega (Co-fundador) y Francisco García (Co-fundador y COO).
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