Viaja en el tiempo y conoce cómo fue el Jurásico gracias a estas 11 imágenes
En este periodo las montañas se alzaron en el fondo marino y los grandes dinosaurios dejaron su huella en nuestro planeta. He aquí un pantallazo a este momento de la historia.
Publicado 26 jun 2018, 18:09 GMT-3, Actualizado 27 jun 2018, 12:45 GMT-3

El período Jurásico (hace entre 199,6 y 145,5 millones de años) se caracterizaba por un clima húmedo y cálido que dio lugar a una exuberante vegetación y una abundante vida. Una gran cantidad de nuevos dinosaurios emergieron en grandes números. Entre ellos, los estegosaurios, los braquiosaurios, los alosaurios y muchos otros.
Fotografía de Artwork by Publiphoto Photo Researchers Inc.
El período Jurásico (hace entre 199,6 y 145,5 millones de años) se caracterizaba por un clima húmedo y cálido que dio lugar a una exuberante vegetación y una abundante vida. Una gran cantidad de nuevos dinosaurios emergieron en grandes números. Entre ellos, los estegosaurios, los braquiosaurios, los alosaurios y muchos otros.
Fotografía de Artwork by Publiphoto Photo Researchers Inc.

Cuatro mujeres del Instituto de Paleontología y Paleoantropología de los Vertebrados de Pekín, China, bajo un fósil de ictiosauro de 5,7 metros de 200 millones de años del sur de China. Aunque su nombre procede del griego, "pez lagarto";, el Ictiosauro no era un pez sino un reptil que nadaba en los océanos Mesozoicos.
Fotografía de O. Louis Mazzatenta
Cuatro mujeres del Instituto de Paleontología y Paleoantropología de los Vertebrados de Pekín, China, bajo un fósil de ictiosauro de 5,7 metros de 200 millones de años del sur de China. Aunque su nombre procede del griego, "pez lagarto";, el Ictiosauro no era un pez sino un reptil que nadaba en los océanos Mesozoicos.
Fotografía de O. Louis Mazzatenta

Los Estegosaurios de finales del Jurásico, como la pareja que camina a través de un bosque de América del Norte en esta ilustración, eran dinosaurios herbívoros de movimientos lentos que podía crecer hasta 9 metros y pesar hasta 2 toneladas. Su característica más impresionante era una hilera de placas y púas en la cola y a lo largo de toda su espalda que llegaban a medir hasta un metro de altura.
Fotografía de Artwork by Christian Darkin/Photo Researchers, Inc.
Los Estegosaurios de finales del Jurásico, como la pareja que camina a través de un bosque de América del Norte en esta ilustración, eran dinosaurios herbívoros de movimientos lentos que podía crecer hasta 9 metros y pesar hasta 2 toneladas. Su característica más impresionante era una hilera de placas y púas en la cola y a lo largo de toda su espalda que llegaban a medir hasta un metro de altura.
Fotografía de Artwork by Christian Darkin/Photo Researchers, Inc.

Una manada de braquiosaurios se reúne en una costa boscosa en esta reproducción artística. Con un máximo de 28 metros y 50 toneladas, estos saurópodos (grandes dinosaurios herbívoros) eran mucho más grandes que cualquier otro animal terrestre de la actualidad. Sus largos y delgados miembros, sus altos hombros y su cuello de 9 metros de largo le permitían pastar en las copas de los árboles de Norteamérica y de algunas partes de África donde se han encontrado sus fósiles.
Fotografía de Artwork by DEA Picture Library
Una manada de braquiosaurios se reúne en una costa boscosa en esta reproducción artística. Con un máximo de 28 metros y 50 toneladas, estos saurópodos (grandes dinosaurios herbívoros) eran mucho más grandes que cualquier otro animal terrestre de la actualidad. Sus largos y delgados miembros, sus altos hombros y su cuello de 9 metros de largo le permitían pastar en las copas de los árboles de Norteamérica y de algunas partes de África donde se han encontrado sus fósiles.
Fotografía de Artwork by DEA Picture Library

Un Alosaurio y un Estegosaurio se preparan para la batalla en el Museo de Denver en Colorado. La mayoría de las exposiciones de dinosaurios de los museos no utilizan huesos reales de dinosaurios sino moldes y escayola. Los técnicos crean replicas en fibra de vidrio de los huesos que montan con posturas similares a las que tenía en vida sobre estructuras metálicas.
Fotografía de James Steinberg, Photo Researchers Inc.
Un Alosaurio y un Estegosaurio se preparan para la batalla en el Museo de Denver en Colorado. La mayoría de las exposiciones de dinosaurios de los museos no utilizan huesos reales de dinosaurios sino moldes y escayola. Los técnicos crean replicas en fibra de vidrio de los huesos que montan con posturas similares a las que tenía en vida sobre estructuras metálicas.
Fotografía de James Steinberg, Photo Researchers Inc.

Un Alosaurio camina por un bosque de la era Mesozoica en esta reproducción artística. El Alosaurio era el mayor dinosaurio depredador del periodo Jurásico en Norteamérica. No era un corredor especialmente rápido sino que probablemente tendía emboscadas a confiadas presas que pasaban por allí.
Fotografía de Artwork by Chris Butler/Photo Researchers, Inc.
Un Alosaurio camina por un bosque de la era Mesozoica en esta reproducción artística. El Alosaurio era el mayor dinosaurio depredador del periodo Jurásico en Norteamérica. No era un corredor especialmente rápido sino que probablemente tendía emboscadas a confiadas presas que pasaban por allí.
Fotografía de Artwork by Chris Butler/Photo Researchers, Inc.

Una excavación en Dry Mesa, Colorado, sacó a la luz estas joyas jurásicas: garras de una criatura ahora extinta. Todos los terópodos (dinosaurios bípedos como los T. rex y los Velociraptors) poseían una garras curvadas, en forma de ganchos tanto en las manos como en los pies, similares a las aves de presa actuales. Cada una de las garras terminaba en un punto afilado idóneo para clavarse en la carne de la presa. Cuando se desgastaban, las garras óseas desarrollaban un borde cortante ideal para cortar y rajar.
Fotografía de W.A. Rogers
Una excavación en Dry Mesa, Colorado, sacó a la luz estas joyas jurásicas: garras de una criatura ahora extinta. Todos los terópodos (dinosaurios bípedos como los T. rex y los Velociraptors) poseían una garras curvadas, en forma de ganchos tanto en las manos como en los pies, similares a las aves de presa actuales. Cada una de las garras terminaba en un punto afilado idóneo para clavarse en la carne de la presa. Cuando se desgastaban, las garras óseas desarrollaban un borde cortante ideal para cortar y rajar.
Fotografía de W.A. Rogers

Los paleontólogos de la Cuenca de Henan en China descubrieron este nido de huevos fosilizados puestos por el Hadrosaurio de pico de pato, un herbívoro del Jurásico. Las pruebas actuales sugieren que todos los dinosaurios pusieron huevos de una amplia variedad de formas y tamaños, de entre 8 y 53 centímetros, redondos o elípticos. Los huevos de dinosaurio eran perforados con diminutos agujeros que permitían que el oxígeno que les daba vida penetrase.
Fotografía de Sinclair Stammers, Science Photo Library
Los paleontólogos de la Cuenca de Henan en China descubrieron este nido de huevos fosilizados puestos por el Hadrosaurio de pico de pato, un herbívoro del Jurásico. Las pruebas actuales sugieren que todos los dinosaurios pusieron huevos de una amplia variedad de formas y tamaños, de entre 8 y 53 centímetros, redondos o elípticos. Los huevos de dinosaurio eran perforados con diminutos agujeros que permitían que el oxígeno que les daba vida penetrase.
Fotografía de Sinclair Stammers, Science Photo Library

Monolitos de arenisca, apodados el Templo del Sol y el Templo de la Luna, que dominan las llanuras desérticas del Parque Nacional Capitol Reef de Utah. Estas formaciones fueron esculpidas en la arenisca que se depositó allí durante el periodo Jurásico, hace unos 160 millones de años.
Fotografía de Taylor S. Kennedy
Monolitos de arenisca, apodados el Templo del Sol y el Templo de la Luna, que dominan las llanuras desérticas del Parque Nacional Capitol Reef de Utah. Estas formaciones fueron esculpidas en la arenisca que se depositó allí durante el periodo Jurásico, hace unos 160 millones de años.
Fotografía de Taylor S. Kennedy