Mujeres trans indígenas que han encontrado refugio en las plantaciones de café de Colombia
Publicado 25 abr 2018, 11:58 GMT-3

Cuando era joven, Angélica no se sentía cómoda vestida como un niño. En la adolescencia, empezó a vestirse con ropa tradicionalmente femenina y a realizar la transición a su verdadera identidad de género.
Fotografía de Lena Mucha
Cuando era joven, Angélica no se sentía cómoda vestida como un niño. En la adolescencia, empezó a vestirse con ropa tradicionalmente femenina y a realizar la transición a su verdadera identidad de género.
Fotografía de Lena Mucha

Francy, una miembro del grupo étnico emberá katio, se sienta en el balcón del edificio de la plantación por la tarde después de arreglarse. Vive con Darío en la plantación de café.
Fotografía de Lena Mucha
Francy, una miembro del grupo étnico emberá katio, se sienta en el balcón del edificio de la plantación por la tarde después de arreglarse. Vive con Darío en la plantación de café.
Fotografía de Lena Mucha

Yuliana pertenece al grupo étcnico emberá katio y procede de la región del Pacífico oriental de Chocó.
Fotografía de Lena Mucha
Yuliana pertenece al grupo étcnico emberá katio y procede de la región del Pacífico oriental de Chocó.
Fotografía de Lena Mucha

Angélica se viste para ir a la aldea cercana de Santuario un sábado por la mañana. Cada sábado, las mujeres acuden a la aldea para hacer la compra con parte del dinero que se han ganado durante la semana. Es una de las pocas ocasiones en las que abandonan las plantaciones.
Fotografía de Lena Mucha
Angélica se viste para ir a la aldea cercana de Santuario un sábado por la mañana. Cada sábado, las mujeres acuden a la aldea para hacer la compra con parte del dinero que se han ganado durante la semana. Es una de las pocas ocasiones en las que abandonan las plantaciones.
Fotografía de Lena Mucha

Francy y Dario, miembros de la comunidad emberá katio, se relajan en su tiempo libre. En su aldea natal, Darío tiene cuatro hijos con su esposa.
Fotografía de Lena Mucha
Francy y Dario, miembros de la comunidad emberá katio, se relajan en su tiempo libre. En su aldea natal, Darío tiene cuatro hijos con su esposa.
Fotografía de Lena Mucha

"Empecé a sentirme diferente a los 12 años. Me gustaba usar vestidos y jugar con las niñas", afirma Angélica, una de las trabajadoras de la plantación. A los 15 años, abandonó su aldea natal para trabajar en las plantaciones de café de Risaralda.
Fotografía de Lena Mucha
"Empecé a sentirme diferente a los 12 años. Me gustaba usar vestidos y jugar con las niñas", afirma Angélica, una de las trabajadoras de la plantación. A los 15 años, abandonó su aldea natal para trabajar en las plantaciones de café de Risaralda.
Fotografía de Lena Mucha

Yuliana trabaja jornadas de 10 horas en una plantación de café cerca de la aldea de Santuario.
Fotografía de Lena Mucha
Yuliana trabaja jornadas de 10 horas en una plantación de café cerca de la aldea de Santuario.
Fotografía de Lena Mucha

Omayra y Angélica sentadas en una camioneta de vuelta a sus residencias tras una jornada de trabajo en las plantaciones.
Fotografía de Lena Mucha
Omayra y Angélica sentadas en una camioneta de vuelta a sus residencias tras una jornada de trabajo en las plantaciones.
Fotografía de Lena Mucha

Yuliana y sus compañeras vuelven a sus residencias tras trabajar en los campos de café.
Fotografía de Lena Mucha
Yuliana y sus compañeras vuelven a sus residencias tras trabajar en los campos de café.
Fotografía de Lena Mucha

Francy, Angélica y Mariana se relajan por la tarde con sus compañeras.
Fotografía de Lena Mucha
Francy, Angélica y Mariana se relajan por la tarde con sus compañeras.
Fotografía de Lena Mucha

Angélica, Francy y otra trabajadora pasan la tarde del sábado en Santuario. La gente de la aldea está acostumbrada a verlas cada fin de semana.
Fotografía de Lena Mucha
Angélica, Francy y otra trabajadora pasan la tarde del sábado en Santuario. La gente de la aldea está acostumbrada a verlas cada fin de semana.
Fotografía de Lena Mucha