Tiempos de pandemia: ¿Qué sucede con las mascarillas, guantes y otros elementos de plástico de un solo uso cuando se desechan?
Máscara y guantes encontrados durante una jornada de limpieza subacuática en las aguas de la isla Tierrabomba ubicada frente a la Bahía de Cartagena, Colombia.
Nota del editor: Este trabajo fue apoyado por el Fondo de Emergencia para Periodistas de National Geographic Society.
Durante 2020, mientras el nuevo coronavirus SARS-CoV-2 se esparcía por todos los rincones del globo, sus habitantes se comenzaron a familiarizar con aquellos elementos de protección personal que les permitían al menos intentar evitar una posible infección: barbijos o mascarillas para la zona de nariz y boca, máscaras más grandes que cubrieran toda la cara, guantes, lentes, mamelucos herméticos, entre otros adminículos.

Paquete de barbijos quirúrgicos.
Paquete de barbijos quirúrgicos.

El delivery de comida y bebida aumentó durante los confiamientos estrictos ante la posibilidad de los habitantes de salir de casa. Estas entregas suelen estar recubiertas con plástico para ser desinfectadas con mayor practicidad cuando llegan a destino. Pero, ¿a dónde va a parar todo esa cantidad de plástico extra que estamos desechando?
El delivery de comida y bebida aumentó durante los confiamientos estrictos ante la posibilidad de los habitantes de salir de casa. Estas entregas suelen estar recubiertas con plástico para ser desinfectadas con mayor practicidad cuando llegan a destino. Pero, ¿a dónde va a parar todo esa cantidad de plástico extra que estamos desechando?

Distintos tipos de plásticos suelen recubrir alimentos o bebidas cuando se realizan pedidos a domicilio.
Distintos tipos de plásticos suelen recubrir alimentos o bebidas cuando se realizan pedidos a domicilio.
La emergencia sanitaria también se convirtió en una realidad para casi todos los países del mundo y ante la imposibilidad de contener la suba inminente de contagios y fallecimientos, muchos gobiernos llamaron a sus poblaciones a realizar cuarentenas estrictas para aplanar la curva de casos. En ese contexto, miles de habitantes resolvieron satisfacer necesidades básicas –como la compra de alimentos, bebidas e insumos de higiene- a través del delivery y las entregas a domicilio. Aún aquellos que ya venían concientizándose sobre sus propias formas de consumo y desechos volvieron a ver llegar a sus hogares bolsas, botellas, envases, paquetes, cubiertos… todo de plástico.
Si bien algunos estudios recientes infieren que el contagio por superficies podría sería menor, desde un primer momento el llamado a desinfectar (con alcohol, lavandina o lejía, entre otras sustancias) cada uno de los productos que hubiera tocado otra persona y entraban a casa fue una recomendación generalizada. Y para esa acción, el plástico representaba cierta practicidad.
Pero, ¿qué pasa después que lo utiliza? ¿A dónde van las mascarillas, los guantes o los envases que descartamos en la basura? ¿Cómo deberían ser correctamente desechados después de su uso? ¿Quién la recoge? ¿Se reciclan? ¿Estamos revirtiendo un proceso de concientización que se había iniciado en diferentes países?
El fotógrafo documental Charlie Cordero, con el apoyo del Fondo de Emergencia para Periodistas de National Geographic Society, invita a reflexionar sobre esos disparadores a través de su trabajo “La otra pandemia”, realizado en octubre de 2020 en las playas del Caribe colombiano.
Al inicio de la cuarentena en Colombia, que comenzó hacia finales de marzo, Cordero estaba surfeando durante las horas permitidas para la actividad física en una playa cercana a la ciudad. De repente, cuando se encontraba lejos de la orilla, vio cómo una mascarilla flotaba a su lado. “Mi reacción fue una mezcla de disgusto y total tristeza. Comencé a hacerme muchas preguntas. Desde ese momento empecé a investigar si en otras partes del mundo ya era común encontrar este material en los mares y para mi sorpresa tanto Japón como en el sur de Francia ya habían advertido sobre este tema”.

Mapa ilustrado aportado por el fotógrafo documental Charlie Cordero que muestra las zonas retratadas en su cobertura y el tipo de desechos plásticos comunmente encontrados en las costas del Caribe colombiano.
Mapa ilustrado aportado por el fotógrafo documental Charlie Cordero que muestra las zonas retratadas en su cobertura y el tipo de desechos plásticos comunmente encontrados en las costas del Caribe colombiano.
El 28 de abril de 2016, el gobierno de Colombia había publicado la Resolución 668 mediante la que reglamentaba “el uso racional de bolsas plásticas”, entre otras disposiciones. La medida comenzó a aplicarse a partir de 2017 y desde ese momento, según el testimonio del fotógrafo, se habían evidenciado “avances en la reducción del consumo en supermercados y establecimiento de régimen común”, mientras que las bolsas plásticas en el país estaban reguladas por un impuesto y en camino a desaparecer por completo.
“Sin embargo la pandemia hizo que volviera aumentar la producción y el uso de este material”, sentencia Cordero. “Se ha disparado el uso de guantes, mascarillas y otros equipos personales además de envases y bolsas, y con ellos la fabricación de plásticos, por lo que en las calles de las principales ciudades de la región se ha vuelto cada vez más común ver estos residuos en plataformas y sumideros que amenazan con contaminar las fuentes de agua de la zona. Ante el miedo al contagio, este material desechable, que a partir de 2021 iba a sufrir mayores restricciones de uso, resurge para protegernos, pero pone también en riesgo la salud del medio ambiente”.
A través de impactantes imágenes tomadas en una zona llena de fuentes de agua que desembocan en el Mar Caribe, el proyecto de Cordero consiste en documentar y generar evidencias sobre el incremento del consumo de plásticos de un solo uso, ya sea mediante elementos de protección personal u otros derivados por elementos de necesidades básicas. Asimismo, refleja el camino que recorren una vez que son desechados, desde su recolección por parte de los recuperadores urbanos o especializados (en el caso de sanatorios y hospitales). Y muestra cómo llegan a las desembocaduras de agua de la ciudad para terminar arrojados en el mar. “Es un trabajo que tiene como objetivo la realización de una radiografía regional sobre la gestión de plásticos de un solo uso y el impacto medioambiental que podría causar la pandemia”, admite.
Dale click a la fotogalería y descubre "La otra pandemia: el dilema de los plásticos de un solo uso en las playas de Colombia durante la emergencia sanitaria de la COVID-19”.

"Un habitante de la isla de Tierrabomba viaja a Cartagena en un bote con pasajeros en los primeros días de la reapertura de playas al público en esta ciudad después de la emergencia sanitaria por la pandemia de COVID-19 en Colombia. Por requerimiento del gobierno nacional, la máscara es obligatoria en todo el territorio (Resolución 666 de 2020 del Ministerio de Salud y Protección Social)", Charlie Cordero.
"Un habitante de la isla de Tierrabomba viaja a Cartagena en un bote con pasajeros en los primeros días de la reapertura de playas al público en esta ciudad después de la emergencia sanitaria por la pandemia de COVID-19 en Colombia. Por requerimiento del gobierno nacional, la máscara es obligatoria en todo el territorio (Resolución 666 de 2020 del Ministerio de Salud y Protección Social)", Charlie Cordero.

Estante en una tienda local. Muchos de los elementos de protección contra la COVID-19 están hechos a base de plástico.
Estante en una tienda local. Muchos de los elementos de protección contra la COVID-19 están hechos a base de plástico.

"Desde que comenzó la pandemia de la COVID-19, las botellas de alcohol se han vuelto cada vez más comunes entre los plásticos que llegan a los centros de acopio de material reciclable en toda la ciudad de Barranquilla, Colombia", asegura Charlie Cordero.
"Desde que comenzó la pandemia de la COVID-19, las botellas de alcohol se han vuelto cada vez más comunes entre los plásticos que llegan a los centros de acopio de material reciclable en toda la ciudad de Barranquilla, Colombia", asegura Charlie Cordero.

Mascarillas quirúrgicas de material plástico en un basurero de un edificio al norte de la ciudad de Barranquilla, Colombia.
Mascarillas quirúrgicas de material plástico en un basurero de un edificio al norte de la ciudad de Barranquilla, Colombia.

"Según recomendaciones del Gobierno Nacional (Resolución 666 del 24 de abril del 2020) los tapabocas (mascarillas) y guantes que sean descartables deben ir separados en doble bolsa de color negra. La misma no debe ser abierta por el personal que realiza reciclaje de oficio. Además, deben estar separados de los residuos aprovechables, y ser entregadas al servicio público de aseo. Sin embargo, el riesgo de contaminación cruzada es permanente, ya que durante el proceso de recolección o disposición final pueden quedar expuestos", explica Charlie Cordero.
"Según recomendaciones del Gobierno Nacional (Resolución 666 del 24 de abril del 2020) los tapabocas (mascarillas) y guantes que sean descartables deben ir separados en doble bolsa de color negra. La misma no debe ser abierta por el personal que realiza reciclaje de oficio. Además, deben estar separados de los residuos aprovechables, y ser entregadas al servicio público de aseo. Sin embargo, el riesgo de contaminación cruzada es permanente, ya que durante el proceso de recolección o disposición final pueden quedar expuestos", explica Charlie Cordero.

"Un funcionario de la empresa de acueductos y alcantarillado de la ciudad limpia los desagües y alcantarillas. Barranquilla, la ciudad más grande de la región del Caribe colombiano, padece un problema que todavía parece no tener solución: los arroyos que corren por sus calles con cada lluvia. Este fenómeno provoca que todos los desechos sean arrastrados por estos arroyos hasta los conductos que alimentan el río Magdalena a pocos kilómetros de su desembocadura en el mar Caribe", Charlie Cordero.
"Un funcionario de la empresa de acueductos y alcantarillado de la ciudad limpia los desagües y alcantarillas. Barranquilla, la ciudad más grande de la región del Caribe colombiano, padece un problema que todavía parece no tener solución: los arroyos que corren por sus calles con cada lluvia. Este fenómeno provoca que todos los desechos sean arrastrados por estos arroyos hasta los conductos que alimentan el río Magdalena a pocos kilómetros de su desembocadura en el mar Caribe", Charlie Cordero.

Un reciclador con una máscara protectora al final de su jornada laboral.
Un reciclador con una máscara protectora al final de su jornada laboral.

"Carlos muestra sus manos en medio de la jornada laboral. Uno de sus mayores temores es contraer COVID-19 de las mascarillas faciales que encuentra a diario mientras busca material reciclable en la basura. Confiesa que no suele llevar guantes de protección porque esto dificulta mucho la labor de reciclaje ya que al tacto pueden definir si abren una bolsa o not, o qué material podrían encontrar en su interior", cuenta Charlie Cordero.
"Carlos muestra sus manos en medio de la jornada laboral. Uno de sus mayores temores es contraer COVID-19 de las mascarillas faciales que encuentra a diario mientras busca material reciclable en la basura. Confiesa que no suele llevar guantes de protección porque esto dificulta mucho la labor de reciclaje ya que al tacto pueden definir si abren una bolsa o not, o qué material podrían encontrar en su interior", cuenta Charlie Cordero.

Contenedor de residuos sanitarios de pacientes potenciales o confirmados de COVID-19 en la Clínica de la Mujer en la ciudad de Santa Marta, Colombia.
Contenedor de residuos sanitarios de pacientes potenciales o confirmados de COVID-19 en la Clínica de la Mujer en la ciudad de Santa Marta, Colombia.

Según los datos de la Asociación Colombiana de Salud Pública, recabados por el fotógrafo documental Charlie Cordero para este proyecto, en el país se desechan en promedio unas 50.000 toneladas de residuos hospitalarios cada año.
Según los datos de la Asociación Colombiana de Salud Pública, recabados por el fotógrafo documental Charlie Cordero para este proyecto, en el país se desechan en promedio unas 50.000 toneladas de residuos hospitalarios cada año.

Un operador de una empresa especializada en el manejo de residuos se encarga de la recolección y disposición final de materiales considerados peligrosos en la ciudad de Cartagena. En esta imagen está retirando un tanque con desechos de pacientes de COVID-19 en el Hospital de Bocagrande.
Un operador de una empresa especializada en el manejo de residuos se encarga de la recolección y disposición final de materiales considerados peligrosos en la ciudad de Cartagena. En esta imagen está retirando un tanque con desechos de pacientes de COVID-19 en el Hospital de Bocagrande.

Un operador de una empresa especializada en la recolección de residuos almacena los últimos tanques de materiales considerados peligrosos que fueron recolectados en la ciudad de Cartagena, Colombia.
Un operador de una empresa especializada en la recolección de residuos almacena los últimos tanques de materiales considerados peligrosos que fueron recolectados en la ciudad de Cartagena, Colombia.

"Así luce la trampa de basura ubicada en el arroyo León en las afueras de la ciudad de Barranquilla, Colombia. El material más común para encontrar es espuma de poliestireno y botellas. El poliestireno es uno de los pocos materiales que no se reciclan en la ciudad, por lo que se convierte en uno de los residuos más contaminantes y fáciles de encontrar en las orillas de las playas de la región", Charlie Cordero.
"Así luce la trampa de basura ubicada en el arroyo León en las afueras de la ciudad de Barranquilla, Colombia. El material más común para encontrar es espuma de poliestireno y botellas. El poliestireno es uno de los pocos materiales que no se reciclan en la ciudad, por lo que se convierte en uno de los residuos más contaminantes y fáciles de encontrar en las orillas de las playas de la región", Charlie Cordero.

Espuma de poliestireno se amontona en el arroyo León (que tiene salida al mar), en las afueras de la ciudad de Barranquilla, Colombia. Tal como explica el fotógrafo documental Charlie Cordero, "ha aumentado el plástico en la pandemia porque hay plástico en los elementos de protección individual, pero además, ha aumentado en otras direcciones, principalmente para el almacenamiento y envíos de alimentos de delivery. Es decir: bolsas plásticas, tenedores, pitillos (sorbetes), vasos plásticos, envases de refrescos, tapas plásticas y contenedores de poliestireno expandido". Y agrega "el poliestireno expandido es el único material que ningún reciclador recupera en esta ciudad por que no hay ningún comprador de este material".
Espuma de poliestireno se amontona en el arroyo León (que tiene salida al mar), en las afueras de la ciudad de Barranquilla, Colombia. Tal como explica el fotógrafo documental Charlie Cordero, "ha aumentado el plástico en la pandemia porque hay plástico en los elementos de protección individual, pero además, ha aumentado en otras direcciones, principalmente para el almacenamiento y envíos de alimentos de delivery. Es decir: bolsas plásticas, tenedores, pitillos (sorbetes), vasos plásticos, envases de refrescos, tapas plásticas y contenedores de poliestireno expandido". Y agrega "el poliestireno expandido es el único material que ningún reciclador recupera en esta ciudad por que no hay ningún comprador de este material".

Esta es Playa Los Cocos junto a la desembocadura del río Manzanares que recorre de norte a sur la ciudad de Santa Marta, en el Caribe colombiano. "A pesar de los esfuerzos y acciones realizadas desde hace más de 8 años para ser considerada la primera ciudad sin plásticos del país, algunos pobladores aún continúan arrojando sus desechos y basura al río y estos terminan adornando las orillas de las playas con montañas de plásticos y espuma de poliestireno", Charlie Cordero.
Esta es Playa Los Cocos junto a la desembocadura del río Manzanares que recorre de norte a sur la ciudad de Santa Marta, en el Caribe colombiano. "A pesar de los esfuerzos y acciones realizadas desde hace más de 8 años para ser considerada la primera ciudad sin plásticos del país, algunos pobladores aún continúan arrojando sus desechos y basura al río y estos terminan adornando las orillas de las playas con montañas de plásticos y espuma de poliestireno", Charlie Cordero.

Máscara y guantes encontrados durante una jornada de limpieza subacuática en las aguas de la isla Tierrabomba ubicada frente a la Bahía de Cartagena, Colombia.
Máscara y guantes encontrados durante una jornada de limpieza subacuática en las aguas de la isla Tierrabomba ubicada frente a la Bahía de Cartagena, Colombia.
