Las pérdidas que provocaría el conflicto con Irán

Como consecuencia de las crecientes tensiones entre Estados Unidos e Irán, podrían destruirse importantes sitios del patrimonio cultural.

Thursday, January 9, 2020,
Por Kristin Romey
En 2017, la ciudad iraní de Yazd, donde habitan más de medio millón de personas, fue ...
En 2017, la ciudad iraní de Yazd, donde habitan más de medio millón de personas, fue elegida Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en reconocimiento a su patrimonio arquitectónico único.
Fotografía de Richard I'Anson, Getty Images

Irán cuenta con 22 sitios culturales del Patrimonio Mundial de la UNESCO y cientos de sitios históricos de importancia mundial, que abarcan desde extensos palacios persas hasta íntimos santuarios religiosos de extraordinaria delicadeza arquitectónica. Las ruinas de las antiguas capitales de Pasargadae y Persépolis mantienen la impronta cosmopolita del gran imperio que las construyó, y aún hoy se sirven de la infraestructura innovadora que sostuvo las antiguas ciudades desérticas del país. Millones de peregrinos acuden a sus monumentos de Islam chiíta, y la UNESCO ha designado a ciudades iraníes enteras como sitios de importancia histórica universal.

Las columnas de un palacio real de 2.500 años de antigüedad en el sitio de Persépolis, la antigua capital persa construida por el emperador Darío el Grande.
Fotografía de DeAgostini/ Getty Images

Por eso en el ámbito del patrimonio cultural han criticado fuertemente los recientes mensajes de Twitter en los que presidente Trump advierte un ataque de Estados Unidos a los sitios culturales iraníes.

La protección del patrimonio cultural se encuentra establecida en la Convención de La Haya de 1954 para la Protección de los Bienes Culturales en caso de Conflicto Armado, y la Convención de 1972 sobre la Protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural, convenios internacionales que han firmado tanto Estados Unidos como Irán.

Muchos sostienen que la Convención de La Haya de 1954 proviene de un documento anterior, de origen únicamente estadounidense, firmado por Abraham Lincoln en el apogeo de la Guerra Civil. El Código Lieber establece: las obras de arte clásicas, las bibliotecas, las colecciones científicas o los instrumentos preciosos, como los telescopios astronómicos, así como los hospitales, deben protegerse contra todo daño evitable, incluso si se encuentran en lugares resguardados en medio de un asedio o bombardeo.

Entre los sitios más valorados de Irán se encuentran Pasagardae y Persépolis, los antiguos centros reales del Imperio persa, donde hoy, más de 2.000 años después, todavía puede apreciarse la visión creativa y la expresión artística de sus arquitectos. Las ciudades de Yazd y Shustar dan prueba de la astucia de sus antiguos ingenieros, quienes aprovecharon el poder del agua para mantener fértiles las ciudades desérticas durante milenios. La leyenda multilingüe en Bisotun, que celebra la victoria del emperador persa Darío frente a sus enemigos, ha sido comparada con la Piedra Rosetta. Luego están los monumentos religiosos, desde la Mezquita del Viernes de Isfahán, hasta los espacios contemplativos del Santuario del Jeque Safi Al Din en Ardebil, y el monasterio cristiano de San Tadeo (siglo VII), que sirven como testimonio de la rica diversidad que ha prosperado en el corazón de Asia occidental.

Este mihrab, elaborado con detalles exquisitos, se encuentra en la Mezquita del Viernes de Isfahán y señala el camino de los fieles a La Meca. La mezquita es la más antigua de Irán y representa 12 siglos de arquitectura islámica.
Fotografía de Eric Lafforgue, Bridgeman Images

El domingo, Trump reafirmó su amenaza de atacar los sitios culturales de Irán cuestionando la validez de la Convención de La Haya de 1954 a los reporteros a bordo del Air Force One: “A Irán se le permite torturar y mutilar a nuestro pueblo. Pueden arrojar bombas y hacer estallar a nuestra gente. ¿Y nosotros no podemos tocar sus sitios culturales? No funciona así". (Hasta ahora, el presidente Trump no ha confirmado ningún plan de ataque especifico a estos sitios culturales iraníes).

Los fieles se reúnen en el patio del Santuario de Fatima al-Masumeh en la ciudad de Qom. El santuario fue construido en el siglo IX d. C., y es considerado uno de los monumentos más importantes del Islam chiíta.
Fotografía de Konrad Zelazowski, Getty Images

Existe una buena razón por la cual el patrimonio cultural se encuentra explícitamente protegido en tiempos de guerra: los objetos materiales y los monumentos que reflejan los valores de una comunidad o cultura otorgan un sentido de cohesión y continuidad fundamental. Destruir estos monumentos significa borrar la identidad humana.

Por eso el Estado Islámico apuntó a los monumentos musulmanes de grupos religiosos contra los que lucharon. Por eso las fuerzas serbias bombardearon la Biblioteca Nacional de Sarajevo. La quema de Notre Dame y el Museo Nacional de Brasil nos recuerdan que las pérdidas son dolorosas incluso en tiempos de paz.

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