Sac Actun: nuevos hallazgos en la cueva inundada más grande del mundo

Publicado 21 de feb. de 2018 22:20 GMT-3
gran acuifero maya
Restos óseos de animal extinto
Fotografía de Archivo Gran Acuífero Maya

Guillermo de Anda, explorador de National Geographic y arqueólogo subacuático, dio a conocer que se encontraron más de 200 cenotes que contienen un número similar de contextos arqueológicos con huesos de fauna extinta del Pleistoceno.

También se ha registrado gran número de cuevas con muros, pasillos, altares y adoratorios, además de petrograbados en las paredes.

La investigación arqueológica del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), “En busca de las fuentes de agua ancestrales”, que forma parte del proyecto Gran Acuífero Maya (GAM), ha logrado identificar la conexión entre los sistemas Sac Actun y Dos Ojos, en el estado de Quintana Roo, estableciendo con esto la cueva inundada más grande del mundo, con una extensión de 347 kilómetros.

En el marco del proyecto, liderado por De Anda, se ha dado a conocer que en las denominadas “zonas de interacción” del sistema Sac Actun, se encontraron huesos de fauna extinta del Pleistoceno, como gonfoterios (elefantes antiguos), perezosos gigantes y osos.

Tal como el explorador de National Geographic aseguró, debajo del agua se han registrado también diversas manifestaciones de actividad ritual llevada a cabo y que incluye, por ejemplo, cerámica “matada” ritualmente, vasijas del tipo “venenera”, incensarios, huesos humanos con manifestaciones de uso ceremonial y cráneos asociados a carbón, en buen estado de conservación.

Éste es, sin duda, no sólo el mayor contexto arqueológico sumergido en el mundo sino probablemente el más completo, debido a la variedad de manifestaciones arqueológicas documentadas ahí, a la extensa temporalidad de más de 10 mil años que representa, a los atributos especiales de los elementos arqueológicos y, por supuesto, a su extraordinario estado de conservación. 

A partir de los distintos hallazgos logrados en la zona, se ha desarrollado una serie de hipótesis que orientarán futuros trabajos. Se piensa, por ejemplo, que a lo largo del Sistema Sac Actun (que en maya quiere decir cueva blanca), existen entradas al acuífero utilizadas desde tiempos inmemoriales, incluso cuando las cuevas se encontraban aún secas, pero debido a un posible cambio climático que pudo haber provocado una catástrofe ambiental al final del Pleistoceno y principios del Holoceno, y antes del gran deshielo que ocurrió en ese periodo, hubo épocas que combinaban la existencia de climas radicales que variaban de manera importante: grandes sequías que después se transformaron en lluvias constantes.

La serie de elementos arqueológicos relacionados con este sistema conducen al planteamiento de que pudo existir una actividad relacionada con una especie de peregrinación ritual, que parece haber establecido una ruta que va a lo largo de este enorme sistema acuoso, cuya importancia para la supervivencia humana y el desarrollo de la cultura maya en la zona fue primordial.

Dicha ruta podría estar relacionada con las actividades desarrolladas por los comerciantes que desembarcaban en la Costa Oriental del actual estado de Quintana Roo para acceder a los sitios tierra adentro, tales como Cobá, Punta Laguna y Chichén Itzá, por citar algunos.

A lo largo de esta ruta se establecieron también algunos asentamientos humanos, lo cual se manifiesta en una serie de estructuras asociadas a esta gran cueva inundada, algunas de las cuales no han sido registradas. Sin embargo, lo que llama más la atención es una serie de cuevas que dan acceso al acuífero y que presentan modificaciones arquitectónicas (muros, altares y adoratorios). En algunos de ellos se han registrado también petrograbados. Todas estas cuevas están relacionadas con el sistema Sac Actun, ya que son puntos de entrada al mismo.

“La hipótesis es que estos asentamientos que se van formando a lo largo de esta cueva tienen que ver con la presencia de posibles elementos muy tempranos, probablemente de la Edad de Hielo, y que pudieran haber sido utilizados posteriormente por la civilización maya. Algunos elementos arqueológicos pudieron ser parte de una ruta de peregrinaje relacionada con los comerciantes”, refiere Guillermo de Anda, explorador de National Geographic.

Fuente: Proyecto Gran Acuífero Maya - Arqueólogo subacuático Guillermo de Anda

Seguir leyendo

Descubre Nat Geo

  • Animales
  • Medio ambiente
  • Historia
  • Ciencia
  • Viajes
  • Fotografía
  • Espacio
  • Video

Sobre nosotros

Suscripción

  • Regístrate en nuestro newsletter
  • Disney+

Síguenos

Copyright © 1996-2015 National Geographic Society. Copyright © 2015-2017 National Geographic Partners, LLC. Todos los derechos reservados