#NGXplorers: Gabriel Prieto

Arqueólogo peruanojueves, 26 de abril de 2018

Gabriel Prieto
Gabriel Prieto
Foto de Huanchaco Archaeological Program

¿Cómo elegiste tu objeto de estudio?

Siempre que busco una pregunta de investigación, termino encontrando todo lo contrario. Soy arqueólogo y, cada vez que busco en la tierra, encuentro cosas diferentes. Creo que las investigaciones se van centrando en lo que voy encontrando en el proceso.

¿A qué te hubieras dedicado de no haber sido explorador?

No me veo en otra situación o profesión.

¿Cómo encontraste tu vocación?

Desde que tenía seis años la tenía clarita. Perú es un lugar que está rodeado de sitios arqueológicos, de hecho, mi casa lo estaba. Mi madre se dio cuenta que era lo que yo quería y tuve su apoyo.

¿Cómo ves la realidad medioambiental dentro de 20 años?

Con mucha esperanza, pero con bastante escepticismo también porque estamos en un momento crucial para la humanidad. Siento que los exploradores tenemos una enorme responsabilidad, porque estamos en este mundo y necesitamos transformar el planeta. Si eso no sucede nosotros de viejos, y nuestros hijos, sufrirán las consecuencias.

¿Cómo te ves a vos y a tu trabajo en veinte años?

Me veo como un profesor de Arqueología, continuando con la colaboración en causas junto a National Geographic, haciendo ciencia y, sobretodo, contando las historias detrás de nuestras investigaciones para que más jóvenes y niños se motiven a seguir este camino.

¿Qué impactos ambientales has descubierto a partir de tu trabajo con pescadores prehispánicos?

Muchísimos. Hemos encontrado gran cantidad de tiburones, los que no solo desaparecen en la actualidad, sino que han desaparecido, aparentemente, en la zona que trabajamos, hacia el 500 d. C., por ejemplo. Entonces, estamos evaluando si es que dejó de consumirse, por lo que no está en registros arqueológicos; o que los cambios climáticos de esa época, en realidad, hicieron que estas especies desaparecieran. Creemos que ahora mismo muchos de los cambios climáticos ocasionan extinciones y desapariciones de especies, así como la afectación del hombre mismo; creo que en el pasado también ha habido fenómenos que han ayudado a transformar eso. Es nuestra responsabilidad aprender de eso.

¿Cuál es el próximo paso en esta investigación?

Ahora estamos desarrollando el estudio de los otolitos, que son unos pequeños huesos, como unas piedritas, que tienen los peces en la cabeza. Y en esos huesitos se almacena información sobre la temperatura del agua. Con unos colegas de un laboratorio en Francia, estamos tratando de medir cada capa de esos otolitos para ver si estos peces almacenaron esa información. Y con esos datos, podríamos inferir los cambios climáticos para eventos muy cálidos o muy fríos. En el caso del Perú, eso se traduce en los fenómenos del “El Niño” o “La Niña”. Entonces, entendiendo esos procesos y usando la técnica del radiocarbono podemos tener una fecha aproximada de posibles eventos de calentamiento o enfriamiento del agua. Esto nos permite aprender un poco más sobre los cambios climáticos a través del estudio de los peces.

*Producción: Mariel Castro y Guadalupe Bengochea.

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