Animales

Clones de mono creados en laboratorio

En un acontecimiento controversial, investigadores han clonado a un par de macacos con un método que podría, en teoría, utilizarse para clonar humanos. Jueves, 25 Enero

Por Michael Greshko

Por primera vez en el mundo, investigadores chinos han clonado con éxito macacos, con la misma técnica que hizo posible el famoso clon de la oveja Dolly. El acontecimiento, publicado en Cell el miércoles, marca la primera vez que los primates se han clonado de esta forma.

El proyecto de muchos años, dirigido por el becario posdoctoral de la Academia de Ciencias de China Zhen Liu, culminó en el reciente nacimiento de dos macacos hembra, Zhong Zhong y Hua Hua. Los nombres de los macacos derivan de la palabra zhonghua, un adjetivo que se refiere a los chinos.

Los dos macacos, de ocho y seis semanas de vida, son idénticos genéticamente, clones del mismo cultivo donador de células fetales de mono. Los monos jóvenes gozan de buena salud y se encuentran ahora en una incubadora.

El descubrimiento lleva potencialmente a un mundo nuevo de investigación biomédica y hará, sin duda, que se abra el debate acerca de clonar otra especie de primates: los humanos. Aquí encontrará todo lo que quiere saber acerca de estos potencialmente controvertidos clones.

¿Son estos los primeros monos en clonarse?

Técnicamente, no. En 1999, los investigadores “clonaron” un macaco Rhesus dividiendo un embrión de macaco en su etapa temprana en varias partes, con lo que se creó gemelos idénticos artificiales. Otra investigación demostró que las células de mono podrían clonarse para crear líneas de células madre. Sin embargo, este empeño dio por resultado únicamente células confinadas a las placas de Petri, no a monos completamente desarrollados.

“Era hora; pensé que nunca pasaría”, dice Shoukhrat Mitalipov, el Jefe del Centro de Células Embrionarias y Terapia Génica de la Universidad de Salud y Ciencia de Oregón. Él no participó en el estudio, pero trabajó en previos proyectos de clonación de monos.

Entonces, ¿por qué tanta emoción?

En 1996, la oveja Dolly se convirtió en el primer mamífero que se clonó con una técnica llamada transferencia nuclear de células somáticas. A diferencia de la división de embriones, que únicamente permite unas cuantas copias, este método puede producir en teoría un número indefinido de clones de un solo donador. Esto permite a los investigadores elaborar poblaciones personalizadas genéticamente uniformes de animales con potencial para la investigación biomédica.

Desde entonces, los científicos han clonado más de 20 especies, de vacas a conejos y perros, con esta técnica, pero el proyecto chino marca la primera vez que primates no humanos se han clonado con éxito de la misma forma. Es algo importante porque la técnica de clonación en este estudio puede aplicar a otros primates como los humanos. Sin embargo, los autores del estudio enfatizan que no tienen intención de clonar humanos.

¿Cómo funciona este método de clonación?

En animales como las ovejas y los monos, los individuos tienen un bulto dentro de cada célula, que se llama núcleo y contiene una copia de su código genético distintivo. La transferencia nuclear de células somáticas implica la transferencia cuidadosa del núcleo de la célula de un animal al óvulo de otro animal.

Entonces se desarrolla el óvulo químicamente, como si se hubiera fertilizado de modo natural. Si este embrión alcanza un cierto grado de desarrollo, los científicos pueden implantarlo en la madre sustituta. Si el procedimiento tiene éxito, la madre sustituta quedará embarazada y dará a luz un animal que es genéticamente idéntico al donador del núcleo.

¿Por qué tomó tanto tiempo clonar primates de esta forma?

El proceso completo no es tan sencillo como recoger un núcleo de una célula de la piel, insertarlo en un óvulo, y esperar que forme un clon perfecto. Al irse diferenciando las células embrionarias en piel, músculo y otros tejidos, su ADN se enrolla, se frunce y se pega de tal forma que únicamente se expresan genes específicos dentro de determinado tipo de células. Es un poco como leer un libro interactivo de aventuras, que adopta el guion que prefiera, y pega las páginas que omitió.

Para incrementar la probabilidad de éxito, los investigadores tienen que hacer que el ADN del núcleo se parezca al ADN del embrión joven. Hacer retroceder este reloj biológico requiere de protocolos químicos complejos que deben ajustarse a las especies en particular. En parte, esta es la razón por la que la clonación de monos resultó ser tan elusiva. El equipo de China probó varias versiones del método antes de que funcionara alguno, dice el coautor del estudio Qiang Sun, director de la Nonhuman Primate Research Facility del Instituto de Neurociencia de la Academia de Ciencias de China.

El equipo de Sun sumergió temporalmente los óvulos del clon en tricostatina A, un compuesto que ayudó a garantizar que el ADN del donador no se deformara. También hicieron que los óvulos generaran enzimas que removieron ciertas marcas químicas del ADN del donador, lo que liberó los genes embrionarios bloqueados. Los investigadores también crearon clones de células adultas y fetales, pero únicamente los clones derivados de las células fetales sobrevivieron. Se piensa que las células fetales están menos “insensibilizadas” a sus tipos de células que las células de adultos, pero ya que las células fetales estaban diferenciadas, también requerían reprogramación.

¿Por qué clonar monos en primera instancia?

Los investigadores dicen que quieren utilizar esta técnica para criar macacos con fines de investigación biomédica. Las copias genéticas exactas del mismo animal reducirían la variabilidad en los resultados al probar nuevos medicamentos u otras terapias.

“Para la clonación de especies de primates, que incluye a los humanos, la barrera técnica se ha derribado”, dice el coautor del estudio Mu-Ming Poo, quien dirige el Centro de Excelencia en Ciencia Cerebral y Tecnología de Inteligencia de la Academia de Ciencias de China. “Sin embargo, la razón por la que elegimos romper esta barrera es para producir modelos animales que sean útiles para la medicina humana. No tenemos la intención de aplicar este método en humanos”.

Koen Van Rompay, un virólogo del California National Primate Research Center (CNPRC), cree que dichos clones serían útiles en el largo plazo: “Si hubiera una forma eficiente de clonar monos, esto reduciría el número de monos que se necesitan para responder a una determinada pregunta de investigación”, dice.

Sin embargo, Van Rompay y Mitalipov advierten que los beneficios terapéuticos prometidos no están tan cerca como pensamos. Por un lado, la técnica no les parece particularmente eficaz. De los 21 intentos de clonación hechos por el equipo utilizando células de donantes fetales, solo dos resultaron en partos vivos sanos.

Además, Zhong Zhong y Hua Hua tienen apenas dos meses. Los investigadores aún no saben qué enfermedades, si es que las hay, los aquejarán más adelante como resultado de haber sido clonados.

“Éste es solo un paso”, dice Van Rompay. “No estamos listos para clonar monos de forma masiva”.

¿Es ético hacer clones?

El uso de primates no humanos como animales de laboratorio ha sido un tema polémico por mucho tiempo. Los grupos de protección de animales consideran que los experimentos con primates no humanos son crueles, precisamente debido a las similitudes de los animales con los humanos. También manifiestan su preocupación por la clonación como tal, señalando a los abortos espontáneos, los entornos sociales estériles, el levantamiento de manos humanas y otros factores estresantes antinaturales.

“Da la impresión de que los animales son desechables y materia prima para nuestro uso”, dice Kathleen Conlee, vicepresidente de asuntos de investigación con animales en Humane Society of the United States. “¿Es apropiado hacer lo que a uno se le plazca con un animal? Crea una mala dinámica sobre la forma en la que tratamos a los animales en general”.

China, en particular, enfrenta un alto escrutinio en cuestiones de protección animal porque no hay leyes exhaustivas contra la crueldad animal. Los autores del estudio dicen que sus instalaciones siguen las normas de protección animal establecidas por los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos y que están al pendiente del bienestar de los macacos.

Es posible que las mejoras en genética y el modelado por computadora limiten la necesidad de utilizar monos de laboratorio, dice Eliza Bliss-Moreau, neurocientífica conductual en el California National Primate Research Center. “La tecnología ha avanzado tanto en la última década”, dice. “Algunas de las preguntas que a uno se le ocurrirían sobre la neurociencia conductual como objetivos para la [clonación], ya las estamos abordando de otras maneras”.

Pero muchos investigadores biomédicos insisten en que los modelos de primates siguen siendo necesarios para estudiar enfermedades y trastornos humanos complejos, desde el Parkinson hasta el VIH/SIDA y el autismo. “No creo que haya alguna manera de evitar el uso de los primates no humanos en la investigación biomédica”, dice Van Rompay. “Sería óptimo que esto sucediera, pero en este momento, los modelos in vitro y de computadora no son suficientes”.

El bioético de la Universidad Johns Hopkins Jeffrey Kahn, experto en el uso de primates para la investigación biomédica, dice que las preguntas que plantea este nuevo estudio son complejas: “¿Deberíamos invertir en esto o en órganos dentro de un chip? No creo que sea así de sencillo”.

¿Qué significa esto para la clonación humana? 

En pocas palabras, este estudio sugiere que la clonación humana podría ser posible técnicamente en cuestión de meses o años. “El genio ya está fuera de la botella”, dice Jose Cibelli, experto en clonación por la Universidad Estatal de Michigan, quien no participó en este estudio.

Sin embargo, si la clonación humana con fines reproductivos debiera continuar, es otra pregunta completamente. Todos los científicos entrevistados por National Geographic hicieron hincapié en que, actualmente, la clonación humana sería innecesaria e irresponsable. “No hay razón para clonar humanos en este momento”, dice Poo. “Debe haber una discusión internacional sobre este tema”.

El bioético Kahn también exhorta a que se genere una discusión global: “¿Qué debemos hacer al respecto; el ‘nosotros’ que se refiere a las sociedades, países, organismos de supervisión, gobiernos?” pregunta. “¿Qué tipo de gobierno creemos que es necesario para evitar que le sucedan cosas malas a los humanos, en el contexto de una tecnología como esta?”

¿Qué sigue?

El equipo de investigación chino dice que vigilará la salud de Zhong Zhong y Hua Hua en el largo plazo, incluyendo el desarrollo cerebral de la pareja. Los coautores también comentan que el gobierno de Shanghái apoya firmemente su investigación y está garantizando planes para ampliar su laboratorio más de diez veces. Asimismo, manifestaron su esperanza en que la sociedad china, la cual está cambiando rápidamente sus puntos de vista sobre la protección animal, mantenga una mente abierta para realizar investigaciones sobre primates no humanos.

“Con todas estas mejoras, junto con los altos estándares en cuanto a cuestiones éticas, creo que la sociedad china lo aceptará”, dice Poo. “Espero que las sociedades en los países occidentales se den cuenta una vez que demostremos la utilidad de los monos clonados para curar enfermedades y que cambien gradualmente su forma de pensar”.

Nota del editor: Este artículo ha sido actualizado para aclarar la posición de Kathleen Conlee sobre la clonación.

Michael Greshko escribe artículos online sobre Ciencia, desde temas relacionados al comportamiento animal como así también sobre Espacio y Medio Ambiente. Síguelo en Twitter.

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