Animales

Consejos para que tu mascota esté feliz y saludable

Un veterinario reúne datos de décadas de investigación en una guía que desmitifica las creencias más arraigadas acerca de nuestros fieles compañeros. Miércoles, 13 Marzo

Por Carrie Arnold

Gary Weitzman ha visto una amplia variedad de mascotas, desde pollos hasta iguanas y pitbulls.

A lo largo de más de dos décadas que lleva trabajando como veterinario, Weitzman ha desarrollado estrategias para tratar las enfermedades más comunes y los problemas de comportamiento que tienen nuestras mascotas compañeras, y ha reunido sus conocimientos en el nuevo libro Complete Guide To Pet Health, Behavior, And Happiness (Guía completa sobre la salud, el comportamiento y la felicidad de las mascotas) de National Geographic.

Ahora como director de la San Diego Humane Society, Weitzman también espera derribar mitos comunes sobre las mascotas, por ejemplo, que los gatos son mascotas más fáciles que los perros y que los refugios para animales suelen ser "lugares tristes".

Weitzman se sentó a conversar con National Geographic sobre su carrera, su adorable pitbull, Betty, y Jake, un pastor alemán de tres patas.

¿Qué objetivo tenías cuando escribiste este libro?

A lo largo de los años, he visto lo difícil que es para las personas mantener a sus mascotas saludables. Mi intención no era reemplazar la relación que las personas tienen con su propio veterinario, pero sí quería ayudarlos a aprender cosas sobre sus mascotas para que les brindaran a estas una mejor calidad de vida.

¿Cuáles son algunas de las dificultades que tienen los dueños para mantener a sus mascotas saludables?

El acceso a cuidados veterinarios, ya sea por ubicación o por costos. Hay mucha gente que adopta mascotas y, muchas veces, no tienen idea de los costos que conlleva su cuidado. El costo puede ser desorbitante para la mayoría de las personas. Lo que quiero es ayudar a la gente a traducir lo que les cuenta su veterinario para que puedan tomar la mejor decisión posible. Por lo general, lo que primero hay que hacer es conversar con el veterinario y preguntarle qué opciones tienes.

¿Hay ideas erróneas sobre lo que implica tener una mascota?

Claro que sí. Hay gente que trabaja muchas horas y prefiere adoptar un gato en lugar de un perro, ya que no hay que pasearlos. Pero los gatos necesitan tanta atención y energía como los perros. Tu casa es su mundo y necesitas asegurarte de que sea un entorno que pueda estimularlos.

Antes de adoptar una mascota, ¿qué se debería tener en cuenta?

Es muy importante no precipitarse. La mayoría de los refugios pueden ayudarte a decidir qué mascota te conviene tener, y qué tienes que hacer para que estén sanas y felices. Esa especie cambiará de hábitat y no podemos pretender que se sienta contento enseguida sin ver nunca más a uno de los suyos.

Tú mismo adoptaste a un animal con necesidades especiales. ¿Por qué decidiste adoptar a Jake?

Jake, mi pastor alemán de 14 años, tiene tres patas. Tengo tres perros de esta raza. Jake es el único con tres patas, lo adopté después de haberlo tratado cuando era un cachorro.

Si trabajas en hospitales veterinarios y en refugios para animales, es común que termines llevándote animales especiales a tu casa. Mis dos últimos perros fueron galgos con cáncer en los huesos. Por desgracia, esa enfermedad suele ser muy común en los galgos.

Habiendo pasado gran parte de tu carrera trabajando en refugios para animales, ¿hay algo que quieras transmitir a los lectores sobre adoptar una mascota rescatada?

Los animales de los refugios suelen ser de pura raza y son mascotas increíbles. Quiero desbancar el mito de que los refugios son lugares tristes. La mejor parte de trabajar en un refugio, además de los animales, claro está, son las personas con las que trabajas. Ellos están comprometidos con la causa y quieren ayudar al mundo. Cuando voy a trabajar, siempre hay niños o voluntarios jugando con los animales. Es un entorno laboral fantástico.

Cuéntame algo que esperas que la gente aprenda al leer tu libro.

La salud animal no es un misterio. Es cierto que los animales no pueden hablar, pero, en general, sufren por motivos que también afectan a los seres humano. Padecen indigestión, dolor en las patas, sarpullidos, es decir, muchas de las cosas que nos afectan a nosotros.

Los animales no pueden decirnos cuándo empiezan a sentirse mal, pero normalmente, nos lo hacen saber si el malestar dura mucho tiempo.

Nadie conoce a tu mascota mejor que tú. Si la escuchas y la observas con atención, sabrás cuándo se siente mal.

Este artículo se ha editado para facilitar su lectura. 

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